El Gobierno nacional formalizó este martes la reglamentación para que los hospitales bajo órbita federal comiencen a facturar sus prestaciones médicas a los ciudadanos extranjeros que no cuenten con residencia en el país. La medida, instrumentada a través de una resolución del Ministerio de Salud conducido por Mario Lugones, le da operatividad al decreto 366/2025 aprobado el año pasado.
De acuerdo con la normativa publicada en el Boletín Oficial, el sistema contempla dos vías claras de cobro: por un lado, la facturación directa a las aseguradoras en caso de que el paciente posea cobertura médica internacional; por el otro, el abono previo de la prestación para aquellos visitantes que carezcan de cualquier tipo de seguro de salud.
Garantía operativa en emergencias
Desde la cartera sanitaria aclararon que la modificación normativa no altera de ninguna manera el acceso igualitario para los extranjeros con residencia permanente, quienes conservan sus derechos presentando el DNI correspondiente.
Asimismo, el texto oficial reitera que la atención de emergencias continuará garantizada sin restricciones. Ningún centro de salud podrá negar ni demorar la asistencia ante cuadros que representen un riesgo cierto e inminente para la vida, tales como infartos, accidentes cerebrovasculares, traumatismos graves u otras urgencias críticas. No obstante, una vez estabilizado el paciente, los costos derivados de la internación o tratamientos posteriores pasarán a ser facturados bajo las nuevas pautas establecidas.
Escalada en la agenda migratoria
Esta decisión se enmarca en una profundización de las políticas de restricción y ordenamiento migratorio impulsadas por la Casa Rosada. En paralelo a la disposición sanitaria, el oficialismo ha promovido iniciativas similares en el ámbito legislativo bonaerense y endurecido los controles de permanencia, consolidando un cambio profundo en la administración de los recursos públicos provinciales y nacionales.
