El sismo, de magnitud 5,5, dejó más de 300 damnificados y provocó severos daños en viviendas de adobe e iglesias históricas, según reportes oficiales del Instituto Geofísico del Perú (IGP) y Defensa Civil.
Un sismo de magnitud 5,5 sacudió Perú durante la noche del sábado 18 de julio de 2026, causando una tragedia con al menos 6 personas fallecidas y 32 heridas. El epicentro se localizó a tan solo dos kilómetros de la ciudad de Sicaya, en la provincia de Huancayo, con una profundidad superficial de diez kilómetros, factor que intensificó los daños en las poblaciones aledañas, siendo Chongos Bajo una de las áreas más afectadas.
El presidente del Consejo de Ministros, Luis Enrique Arroyo, confirmó que, además de las víctimas fatales, seis personas permanecen hospitalizadas. Las autoridades advirtieron que el balance es preliminar, mientras continúan las inspecciones en los distritos cercanos.
Impacto en la infraestructura y el patrimonio La vulnerabilidad de las construcciones de adobe, un material tradicional en la zona, provocó que 48 viviendas quedaran completamente destruidas y más de 250 presentaran diversos grados de afectación. En respuesta, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) continúa con los operativos de rescate y la distribución de asistencia humanitaria, que incluye carpas, frazadas y alimentos.
El sismo también causó daños irreparables al patrimonio histórico. La iglesia y antiguo convento de Santiago de León, una estructura del siglo XVI construida en 1565, sufrió el colapso de una de sus torres y daños estructurales significativos. Ante este escenario, el presidente interino, José María Balcázar, garantizó la movilización de ayuda de emergencia para los damnificados.
