El hombre, de 86 años, fue hallado por su hija en la cocina con las hornallas abiertas y las llamas apagadas. A pesar del esfuerzo de los médicos por reanimarlo, no pudieron salvarlo. Los investigadores creen que se quedó dormido mientras intentaba calefaccionar el ambiente.
El centro de Morón fue escenario de un drama doméstico que terminó con la vida de un vecino de 86 años. El cuerpo de Horacio Humberto Palacios fue encontrado este viernes por su propia hija en un departamento de la calle Yatay al 800. La escena era desoladora: un fuerte olor a gas inundaba la vivienda y el hombre yacía desvanecido en una silla de la cocina. Todo indica que se trató de un accidente fatal provocado por la inhalación de monóxido de carbono o gas natural, una trampa mortal recurrente con la llegada de las bajas temperaturas.
La desesperación se apoderó del edificio ubicado en el primer piso cuando la mujer, al no recibir respuesta de su padre, ingresó al inmueble y se topó con el ambiente viciado. Inmediatamente cerró las llaves de paso y ventiló el lugar mientras pedía auxilio al 911. Al arribar, personal del SAME Morón y efectivos policiales iniciaron maniobras de RCP de forma urgente, pero tras varios minutos de intentos infructuosos, confirmaron el fallecimiento del jubilado.
La principal hipótesis que maneja la justicia es que Palacios habría encendido las hornallas de la cocina con el fin de calefaccionar el hogar ante el frío matutino. Se sospecha que las llamas pudieron haberse apagado por una corriente de aire o falta de oxígeno, provocando que el hombre inhalara el fluido mientras dormía, sin llegar a notar el peligro. «Es posible que ni se haya enterado», señalaron fuentes cercanas al caso, sugiriendo que la muerte ocurrió en las primeras horas de la mañana.
Por protocolo legal, la Fiscalía N° 7 de Morón tomó intervención en el hecho. Aunque todos los indicios apuntan a una fatalidad, se ordenó el traslado del cuerpo para una autopsia que confirme la causa exacta del deceso. La causa quedó caratulada preventivamente como «averiguación de causales de muerte», mientras los peritos trabajan en el departamento para descartar cualquier otra irregularidad técnica en la instalación.
