Se trata del quinto sospechoso de haber estado involucrado en el asesinato de Gustavo Adrián Areco. A partir de este avance, los investigadores buscarán determinar las presuntas responsabilidades de los detenidos.
A dos meses del homicidio de Gustavo Adrián Areco, un joven de 28 años que fue baleado en la ciudad de La Plata, la Policía Bonaerense logró detener al último prófugo que era buscado por el caso, que se investiga como una presunta venganza. El aprehendido es un adolescente de 16 años, identificado como J. E. B., quien se convirtió en el quinto imputado en la causa.
El operativo que permitió su captura consistió en un allanamiento llevado a cabo en una vivienda de Villa Ponsati, domicilio que pertenecería a J. A. F., otro de los hombres previamente arrestados por el hecho. La medida fue ejecutada por efectivos del Gabinete Técnico Operativo (GTO) de la comisaría Decimosexta, con el aval de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°15. Tras su captura, el menor fue trasladado para afrontar su primera audiencia judicial.
Cómo avanza la causa y la hipótesis del crimen
Con esta detención, la investigación liderada por la fiscalía cuenta con un total de cinco sospechosos vinculados al asesinato. Los anteriores imputados fueron identificados como T. B. (22), T. Z. (18), E. J. L. y J. A. F., cuyas capturas se habían concretado de forma escalonada a lo largo de los últimos meses tras diversos operativos y tareas de inteligencia.
El crimen ocurrió el pasado 18 de mayo en el patio de una casa ubicada en la intersección de las calles 122 y 613, en la localidad de Villa Alba. En ese lugar, Gustavo Adrián Areco recibió dos disparos en el pecho. Aunque fue trasladado de urgencia al Hospital San Martín, falleció poco después de ingresar a la guardia.
La principal hipótesis de los investigadores sostiene que el ataque se trató de un ajuste de cuentas. Horas antes del homicidio, Areco habría participado en el robo de una motocicleta a un adolescente de 17 años en la zona de 603 y 117, un asalto que quedó registrado por cámaras de seguridad. Según la reconstrucción judicial, el grupo de sospechosos se dirigió al domicilio de la víctima para cobrar venganza y recuperar el vehículo sustraído.
Durante los operativos previos, los investigadores lograron secuestrar elementos clave para la causa, como la moto robada, un arma de fuego presuntamente utilizada en el ataque, teléfonos celulares, vainas servidas calibre 9 milímetros y dos vehículos (un Chevrolet Vectra y un Chevrolet Corsa II). Por delante, la Justicia continuará analizando las evidencias y peritajes para definir con precisión el grado de participación y responsabilidad de cada uno de los cinco detenidos.
