El efectivo disparó al aire, contra viviendas y contra un perro de la división K9 durante un operativo de contención que duró varias horas.
Una madrugada de extrema tensión se vivió en el barrio porteño de Villa Lugano, donde un oficial de la Policía de la Ciudad de 28 años murió tras protagonizar un violento episodio en la vía pública. El hecho, que incluyó disparos al aire y contra el personal policial, derivó en un operativo cerrojo en el que intervinieron negociadores y una división K9.
Discusión previa y despliegue policial
De acuerdo con el parte oficial, la secuencia comenzó alrededor de las 4:30 a.m. en las inmediaciones de avenida Argentina, luego de que el efectivo —quien se encontraba vestido de civil— mantuviera una fuerte discusión con su expareja por la ruptura de la relación.
Portando su pistola reglamentaria, el joven comenzó a caminar por las calles efectuando detonaciones y apuntando contra viviendas, vehículos y los propios agentes que acudieron al lugar. Ante la gravedad del escenario, las fuerzas de seguridad establecieron un perímetro estricto para proteger a los vecinos.
Negociación, intervención K9 y desenlace fatal
Para evitar una confrontación directa, las autoridades convocaron a personal especializado:
- Negociador: Intentó entablar diálogo con el oficial de manera constante para lograr que depusiera su actitud.
- División K9: Se sumó al operativo con un perro de servicio para intentar reducirlo, pero el oficial le disparó al animal durante la maniobra.
Minutos más tarde, en medio de la tensión del procedimiento, el efectivo se quitó la vida efectuando un disparo con su propia arma reglamentaria. Personal del SAME que arribó al lugar constató el fallecimiento. La investigación quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 36, que ordenó las pericias pertinentes para esclarecer la secuencia de los hechos.
