El hombre de 37 años permanecía prófugo desde 2017. Fue capturado en un allanamiento en Alejandro Korn, acusado de ataques sexuales reiterados contra una niña de 10 años y la madre de la menor en un domicilio de Lomas de Zamora.
Tras permanecer varios años en las sombras y con un pedido de captura activo, la justicia logró dar con el paradero de un hombre acusado de cometer aberrantes abusos en la localidad de Temperley. El sospechoso, cuya identidad se mantiene bajo reserva para proteger a las víctimas, fue detenido en la localidad de Alejandro Korn durante un operativo de la DDI de Lomas de Zamora. Se lo acusa de haber abusado sexualmente de su pareja de aquel entonces y de la hija de ella, que al momento de los hechos —ocurridos entre 2016 y 2017— tenía entre 10 y 11 años. La captura cierra un ciclo de impunidad que se extendió por casi una década.
La investigación, radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 9 de Lomas de Zamora, reconstruyó el calvario que vivieron las víctimas en una vivienda ubicada sobre la calle Las Casuarinas. Según el expediente judicial, el detenido se aprovechó del vínculo de convivencia y de la asimetría de poder para someter a la menor en reiteradas oportunidades. Asimismo, la denuncia incluye cargos por el abuso sexual con acceso carnal de su pareja, a quien habría atacado mediante el uso de la fuerza física.
El allanamiento que terminó con el prófugo tras las rejas fue el resultado de tareas de inteligencia que lo ubicaron en una residencia de Alejandro Korn. Durante años, el acusado logró evadir a las autoridades cambiando de domicilio, pero el seguimiento de su círculo cercano permitió a la Policía Bonaerense efectivizar la detención este lunes.
Tras su captura, el magistrado a cargo ratificó la detención bajo cargos de extrema gravedad: abuso sexual reiterado agravado por la situación de convivencia en perjuicio de la menor, y abuso sexual con acceso carnal respecto de la mujer adulta. El hombre ya fue trasladado a sede policial y se espera que preste declaración indagatoria en las próximas horas, donde deberá enfrentar las pruebas acumuladas en su contra desde que se radicó la denuncia original en 2017.
La detención de este sospechoso trae un alivio parcial a las víctimas, quienes debieron esperar años para ver avances concretos en la causa. El caso vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad de los menores en contextos de convivencia y en la necesidad de celeridad judicial para evitar que quienes cometen delitos de integridad sexual logren permanecer en libertad mediante la fuga.
