Una madre fue víctima de una sofisticada maniobra de extorsión tras la desaparición de su hijo. La investigación reveló que internos del penal de Florencio Varela coordinaban los llamados junto a cómplices que operaban fuera de la prisión. Hay cuatro detenidos, drogas y armas incautadas.
Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un joven desaparecido terminó destapando una red criminal de alto nivel que operaba desde el interior del sistema penitenciario. La justicia de Quilmes y Florencio Varela logró desarticular a una organización dedicada a los secuestros virtuales y las estafas telefónicas, liderada por un recluso que aprovechó la angustia de una familia para exigir el pago de un rescate inexistente.
La investigación se inició el 29 de octubre de 2025, cuando la madre de un joven identificado como F.C. denunció su desaparición. En medio de la incertidumbre, la mujer comenzó a recibir llamadas de extorsionadores que aseguraban tener a su hijo secuestrado. Sin embargo, tareas de inteligencia de la UFI N° 9 determinaron rápidamente que el joven no había sido víctima de un rapto, sino que delincuentes externos habían aprovechado la situación personal del menor para realizar maniobras de extorsión agravada.
El operativo, encabezado por la DDI de Quilmes, incluyó seis allanamientos simultáneos que culminaron con la detención de los miembros de la banda. El líder fue identificado como Sergio Armando Sena (32), quien ya cumplía una condena en la Unidad Penitenciaria N° 23 de Florencio Varela y operaba desde su lugar de detención. Junto a él, fueron capturadas sus colaboradoras «extramuros», Milagros Belén Coria y Norma Abigail Terrile, acusadas de asociación ilícita, extorsión y estafa.
Además de desmantelar la red de extorsionadores, los procedimientos permitieron hallar a Facundo Gabriel Fernández, quien contaba con un pedido de captura activo por robo agravado. Durante los allanamientos se incautó una pistola 9 mm con pedido de secuestro, municiones, varios teléfonos celulares, tarjetas SIM y una importante cantidad de droga fraccionada (cocaína y marihuana), lo que derivó en la aprehensión de otras tres personas por infracción a la Ley de Drogas.
La causa sigue bajo la órbita de las fiscalías de Florencio Varela y Quilmes, mientras se intenta determinar si la banda realizó maniobras similares con otras víctimas que no se animaron a denunciar.
