El sospechoso utilizó el código QR de una billetera virtual vinculada a una tarjeta robada tras salir de un albergue transitorio. La pista digital permitió desarticular la organización que operaba en Boedo y Recoleta. Hay dos detenidos tras allanamientos en San Francisco Solano.
Una sofisticada organización dedicada al robo de camionetas de alta gama en los barrios porteños de Boedo y Recoleta fue desbaratada este miércoles tras un insólito error de uno de sus integrantes. La investigación, que se encontraba tras la pista de una banda que sustraía vehículos de gran porte, logró un avance definitivo cuando uno de los delincuentes utilizó una tarjeta robada y una billetera virtual para pagar un turno en un hotel alojamiento. El rastro digital del pago con código QR fue la pieza que faltaba para localizar a los sospechosos en la localidad de San Francisco Solano.
La causa, caratulada como Robo Automotor y Falsificación de Documento, se inició en marzo pasado luego de que se denunciara el robo de una Toyota SW4 y una Toyota Hilux bajo modalidades de precisión. Durante semanas, la División Sustracción de Automotores analizó las cámaras de seguridad de la Ciudad, identificando un Peugeot 208 blanco que funcionaba como apoyo logístico durante los atracos. Sin embargo, la identidad de los autores seguía siendo un misterio hasta que se detectó el movimiento financiero sospechoso.
El delincuente utilizó la cuenta de una de sus víctimas para abonar los servicios de un albergue transitorio. Este descuido permitió a los investigadores de la Policía de la Ciudad rastrear la transacción en tiempo real y vincular los perfiles digitales con el vehículo sospechoso. Con esta información, la Justicia ordenó una serie de allanamientos en el sur del Conurbano Bonaerense, específicamente en San Francisco Solano, donde se ocultaban los integrantes de la banda.
Durante los operativos, las fuerzas de seguridad lograron la detención de dos hombres y el secuestro de elementos de interés para la causa, incluyendo documentación apócrifa utilizada para «repatentamiento» de los vehículos robados. El Peugeot 208 identificado en las grabaciones también fue incautado.
El caso resalta cómo la tecnología de pagos digitales, que a menudo es utilizada por los delincuentes para vaciar cuentas, se convirtió en este caso en su propia trampa. La velocidad con la que se rastreó el uso de la billetera virtual fue fundamental para evitar que la banda continuara operando en la zona norte de la Capital Federal.
