Los bloques opositores levantaron la sesión especial prevista para hoy al no alcanzar el quórum necesario. Tras negociar con Unión por la Patria, reprogramaron la convocatoria para el 20 de mayo, incluyendo una agenda social más amplia para garantizar los 129 diputados.
La Cámara de Diputados vivió una jornada de intensas negociaciones que culminó con la postergación del pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Los bloques que impulsaban la medida decidieron levantar la sesión especial de este miércoles tras constatar que solo contaban con poco más de 100 legisladores confirmados. La nueva estrategia busca fortalecer el arco opositor mediante una alianza formal con Unión por la Patria, reprogramando el debate para el próximo miércoles 20 de mayo.
La caída de la sesión original se debió, principalmente, a la ausencia de las firmas del bloque peronista en la convocatoria inicial. Ante la dificultad de reunir el quórum, los referentes de Encuentro Federal, la Coalición Cívica y el Frente de Izquierda aceptaron las condiciones de Paula Penacca (UP) para unificar fuerzas. A cambio del apoyo para cuestionar al jefe de Gabinete, la nueva sesión incluirá proyectos sensibles para el peronismo, como reformas a la Ley de Contrato de Trabajo, licencias parentales y el relanzamiento del plan Remediar.
Los pedidos de interpelación contra Adorni se fundamentan en el artículo 101 de la Constitución Nacional. La oposición busca explicaciones verbales sobre presuntas irregularidades en el uso de bienes del Estado y fondos públicos, además de inconsistencias en su declaración patrimonial. El objetivo final de estos bloques no es solo el pedido de informes, sino avanzar hacia una eventual moción de censura, una herramienta constitucional que podría derivar en la remoción del funcionario.
La nueva convocatoria para el 20 de mayo a las 11:00 cuenta con el respaldo de una heterogénea coalición que incluye desde el kirchnerismo hasta bloques provinciales y monobloques como los de Marcela Pagano y Natalia de la Sota. Este frente unido apuesta a superar el número mágico de 129 bancas para obligar al Ejecutivo a rendir cuentas en el recinto.
El oficialismo, liderado en la Cámara por Martín Menem, observa con atención este reagrupamiento de la oposición. La inclusión de temas sociales en la agenda parlamentaria ha servido de «puente» para que sectores divididos coincidan en un objetivo común: poner bajo la lupa la gestión y el patrimonio del vocero presidencial convertido en jefe de Gabinete. El éxito de la próxima semana dependerá de la disciplina de este nuevo bloque mayoritario para sentarse en sus bancas.
