A través del DNU 571/2026, el Poder Ejecutivo redujo a ocho la cantidad de ministerios nacionales. Diego Santilli absorberá la relación con las provincias, el régimen electoral y la gestión del Renaper, asistido por dos nuevas vicejefaturas.
En un movimiento estratégico destinado a concentrar el «músculo político», el Gobierno de Javier Milei dispuso la eliminación del Ministerio del Interior y la transferencia de todas sus competencias a la Jefatura de Gabinete. La medida, oficializada este viernes mediante el Boletín Oficial, consolida el rol de Diego Santilli como el principal interlocutor del Ejecutivo con los gobernadores y el poder territorial, en una estructura que ahora se simplifica a solo ocho carteras nacionales.
La reforma, definida por la Casa Rosada como «impostergable para la gestión de gobierno», implica que la Jefatura de Gabinete no solo conservará su rol coordinador, sino que absorberá áreas críticas como el Registro Nacional de las Personas (Renaper), la articulación política con municipios, la supervisión de áreas de frontera y la gestión de las políticas federales de turismo, ambiente y ciencia.
Un nuevo esquema con vicejefaturas
Para gestionar este mayor volumen de tareas, el Gobierno creó dos nuevos cargos jerárquicos:
- Vicejefe de Gabinete: Designado a Guillermo Ignacio Devitt, quien venía de desempeñarse como secretario de Asuntos Estratégicos.
- Vicejefe de Gabinete del Interior: Ocupado por Gustavo Javier Coria, funcionario que ya conocía la estructura interna al haber encabezado la Secretaría de Interior bajo el antiguo organigrama.
Este esquema permite a Santilli delegar funciones específicas, manteniendo el control centralizado sobre la negociación con los mandatarios provinciales, una prioridad que el propio Milei resaltó al destacar la trayectoria y «el oficio político» de su nuevo ministro coordinador.
La estructura final del Gobierno
Con este decreto, el Gabinete nacional queda consolidado en ocho ministerios: Relaciones Exteriores, Defensa, Economía, Justicia, Seguridad Nacional, Salud, Capital Humano, y Desregulación y Transformación del Estado.
La norma garantiza la continuidad administrativa: el personal, los créditos presupuestarios y los activos del disuelto Ministerio del Interior serán absorbidos por la Jefatura de Gabinete hasta que se finalice la adecuación de la nueva estructura estatal. Esta decisión busca eliminar capas burocráticas y unificar la toma de decisiones, especialmente de cara a la agenda legislativa que el oficialismo pretende relanzar.
