El peronismo ratificó una serie de movilizaciones para denunciar la «proscripción» y detención de la expresidenta al cumplirse el primer aniversario del fallo. La agenda incluye una conferencia en el Senado, un festival en la exESMA y un gran «Banderazo por Cristina Libre» en Parque Lezama el próximo 20 de junio.
A un año de la confirmación de la condena que mantiene a Cristina Kirchner bajo detención domiciliaria, el Partido Justicialista (PJ) ha definido una hoja de ruta para intensificar su reclamo en las calles. Con la consigna de denunciar una «proscripción política inadmisible», el peronismo busca mantener el tema en el centro de la agenda pública mediante una serie de actos que culminarán en el Día de la Bandera, buscando forzar un pronunciamiento sobre lo que definen como el disciplinamiento político por parte del Poder Judicial.
La definición de la estrategia tuvo lugar este martes en la sede histórica de la calle Matheu, donde intendentes, legisladores y organizaciones sociales, liderados por José Mayans, terminaron de coordinar acciones descentralizadas en diversos distritos del país. El objetivo es claro: unificar las voces del kirchnerismo y sus aliados bajo un mismo documento que será entregado a la Corte Suprema de Justicia, exigiendo el cese de lo que consideran una «detención arbitraria y desproporcionada».
El cronograma de actividades comenzó a activarse este miércoles, con epicentro en el domicilio de la expresidenta en San José 1111 y una conferencia de prensa en el Salón Provincias Unidas del Senado. En este acto, los bloques de Unión por la Patria presentarán formalmente un escrito en el que sostienen que la inhabilitación perpetua dictada por el Poder Judicial buscó, de manera deliberada, frustrar la candidatura a diputada provincial que Cristina Kirchner había anunciado días antes de que la sentencia quedara firme en 2025.
Para el fin de semana, la agenda se traslada al terreno cultural: el sábado se llevará a cabo el festival «Cristina Libre» en el predio de la exESMA. Este evento, impulsado por organismos de derechos humanos, busca sumar sectores sociales y culturales al reclamo judicial, configurando una antesala de la movilización central. La convocatoria más fuerte está prevista para el 20 de junio en Parque Lezama, bajo la consigna «Banderazo por Cristina Libre y contra la proscripción».
En el documento que los legisladores dirigirán a la Corte y al Consejo de la Magistratura, el peronismo sostiene una postura tajante: «La democracia no puede naturalizar que el Poder Judicial se convierta en un actor de disciplinamiento político». Según el texto, la situación de la expresidenta no solo afecta sus derechos personales, sino que hiere la legitimidad democrática del país al excluir de la competencia electoral a la máxima referente de la oposición. Mientras el PJ intenta canalizar el descontento en la vía pública, la situación judicial de Cristina Kirchner continúa siendo el eje ordenador de la resistencia peronista.
