Un análisis de la conversación en redes sociales revela la evolución del sentimiento de los argentinos ante la Selección y cómo los vecinos de América Latina pasaron del recelo a la rendición frente al equipo de Messi.
Los grandes eventos deportivos actúan como termómetros socioculturales que condensan emociones y tensiones sociales. Para reconstruir el camino de la Selección hacia la final del Mundial 2026, la consultora Trendsity, en alianza con Listening247 y la plataforma Insights-to-Action DataVinci, analizó más de 105.000 publicaciones en redes sociales entre el 3 y el 16 de julio. Los resultados muestran un fenómeno que trasciende el simple aliento: se trata de una ilusión compartida que sostiene el vínculo con el equipo, incluso en los momentos de mayor sufrimiento.
En la Argentina, cada partido se vive con una intensidad extrema. El sentimiento positivo se mantuvo alto y estable, con un promedio de +61 puntos netos durante todo el torneo. Según los datos, esta pasión no oscila según el resultado parcial, sino que se mantiene incondicional. El equipo, apodado por los hinchas como la “infartoneta” debido a sus agónicos finales, ha generado un repertorio simbólico de cábalas y rituales que funcionan como una ilusión de control frente a la incertidumbre deportiva.
El cambio de mirada en América Latina El contraste con la región resulta revelador. Al inicio del Mundial, América Latina se mostró «cautivada y conflictuada», con una mezcla de admiración por Messi y sospechas de favoritismo hacia el conjunto albiceleste. El punto de mayor tensión ocurrió tras el cruce ante Egipto, partido en el que la negatividad regional trepó al 38,7% debido a las críticas hacia el VAR y la FIFA, dando lugar a etiquetas como “VARgentina” o “ArgenFIFA”.
Sin embargo, a medida que el torneo avanzó, esa desconfianza inicial fue cediendo ante la épica del equipo. Hacia la semifinal, la negatividad regional cayó a su mínimo histórico del 9,2%, marcando una curva donde, cuanto más avanzó la Argentina, mayor fue la seducción que ejerció sobre sus vecinos. Mientras que en el exterior el debate se centraba en la legitimidad institucional del torneo, en la Argentina la energía se concentró casi exclusivamente en la ilusión deportiva.
El rol del marketing El fervor popular fue capitalizado por diversas marcas que, mediante estrategias de marketing en tiempo real, lograron conectar con el humor y los códigos locales. Desde el rebautizo de cadenas de comida hasta la eliminación de términos en inglés en publicidades, las empresas comprendieron que sumarse a la ilusión colectiva era una forma de pertenecer. Leídos en conjunto, los datos confirman que, en tiempos de fragmentación, el fútbol sigue siendo uno de los pocos relatos capaces de reunir a una sociedad entera detrás de un mismo deseo: el sueño del bicampeonato.
