El legislador Marcelo Leguizamón respondió al ministro de Desregulación, quien había calificado a la capital bonaerense como una ciudad donde «viven todos del Estado». Con cifras oficiales en mano, el senador defendió el perfil productivo y la importancia económica del distrito.
La histórica identidad de La Plata volvió a ser motivo de un intenso debate político, esta vez a raíz de unas polémicas declaraciones del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. El funcionario afirmó que la capital provincial es una ciudad de «estadistas donde viven todos del Estado», una frase que fue rechazada de plano por el senador bonaerense Marcelo Leguizamón (UCR Identidad), quien salió a defender el perfil privado y productivo del municipio.
La controversia se originó cuando Sturzenegger, en el marco de una entrevista donde defendía las políticas de reducción del gasto público del Gobierno nacional, lanzó su crítica sobre la estructura económica platense. Lejos de dejar pasar el comentario, Leguizamón —que comparte pasado político con el ministro en el PRO— no tardó en responder, calificando la afirmación como una «falsedad que no coincide ni con la realidad ni con la identidad de nuestra ciudad».
Para respaldar su postura, el legislador platense exhibió datos de la Dirección Provincial de Estadística: La Plata es el segundo municipio que más aporta a la riqueza bonaerense, solo superado por La Matanza, concentrando el 4% del Producto Bruto Geográfico de la provincia. «El sector público explica apenas el 17% de lo que la ciudad genera; el otro 83% lo produce el privado: comercio, servicios inmobiliarios, industria y construcción», detalló Leguizamón.
El senador aprovechó el cruce para reivindicar los motores económicos que dan vida al distrito: desde el polo educativo —integrado por la UNLP, UTN, UDE y UCALP— hasta el potente cordón frutihortícola, la industria del conocimiento y el sector automotor. «La repiten los que miran La Plata desde afuera, los que dejaron de caminarla hace tiempo», disparó el legislador contra Sturzenegger.
El tono de la polémica se intensifica por el trasfondo personal: aunque el ministro nació en Santa Fe, tiene un vínculo estrecho con la capital bonaerense. Fue alumno del histórico Colegio Nacional Rafael Hernández y se graduó como economista en la UNLP, lo que para muchos sectores locales hace que sus dichos sobre la ciudad sean aún más cuestionables. Mientras la gestión libertaria sostiene su agenda de desregulación, el intercambio deja al descubierto la tensión latente entre la visión centralista del Gobierno nacional y la realidad económica de los territorios que, como La Plata, buscan revalorizar su peso más allá de su función como sede administrativa.
