El fallecimiento de Daniel Osorio Peñaloza genera desconcierto en el Gobierno. La Justicia analiza si existen causas sospechosas detrás del edema pulmonar reportado.
Un hecho de extrema sensibilidad política y judicial sacude a la cúpula del oficialismo. Daniel Antonio Osorio Peñaloza, socio y director suplente de Martín Menem en empresas como Gen Tech Argentina SA e Insulow SRL, fue encontrado muerto en su domicilio del barrio porteño de Almagro. La aparición del cuerpo, en un contexto de investigaciones judiciales que involucran a firmas vinculadas al entorno del presidente de la Cámara de Diputados, ha despertado un fuerte hermetismo y sospechas en los pasillos de Balcarce 50.
Según la reconstrucción de los hechos, la alarma se encendió cuando Osorio dejó de responder los mensajes de Martín Menem durante la tarde del sábado. Preocupado por el silencio de su socio, Menem solicitó el domingo por la mañana a un gerente general de la empresa, quien poseía llaves del departamento ubicado en la calle Díaz Vélez, que se acercara al lugar. Al ingresar, el empleado halló a Osorio sin vida en su cama. Testigos confirmaron que, antes incluso que el personal del SAME y la Policía, Martín Menem llegó a la escena —trasladándose en moto— para constatar personalmente la situación.
El fallecimiento de Osorio, un hombre de 46 años dedicado a la venta de suplementos deportivos, ha generado interrogantes inmediatos. Aunque la versión preliminar de los informes médicos menciona un edema pulmonar como causa de muerte, la edad de la víctima y su rol comercial han llevado a los investigadores a profundizar las pericias para descartar otras causas. La causa se encuentra actualmente bajo la órbita judicial, con fiscales y jueces analizando los detalles del deceso.
La noticia adquiere una gravedad política adicional debido a la trayectoria de las empresas involucradas. Gen Tech, la firma creada por Menem, ha sido objeto de investigaciones y comentarios en tribunales por su vinculación con contratos millonarios otorgados por la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) durante la gestión de Diego Spagnuolo, quien actualmente enfrenta causas judiciales. Según fuentes judiciales, la empresa aparecería mencionada en audios de la causa, mientras Spagnuolo mantiene una posición de presión hacia el Ejecutivo, amenazando con «contar todo» si no recibe apoyo político. En este marco, el deceso de Osorio —pieza clave en el entramado societario— no solo representa una pérdida personal para el presidente de Diputados, sino un nuevo frente de incertidumbre en una causa que ya registra citaciones a indagatoria por presunto lavado de dinero.
