En la antesala de las reuniones anuales del organismo, la directora gerente señaló que la economía mundial enfrenta presiones inflacionarias, niveles récord de deuda y desafíos profundos vinculados al auge de la inteligencia artificial.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió que la economía global atraviesa un escenario complejo marcado por fuerzas contrapuestas: el rápido avance de la inteligencia artificial (IA), los elevados costos de la energía y los niveles récord de deuda pública. Durante su discurso previo a las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, señaló que estos factores definirán si los países logran superar el crecimiento moderado de los últimos años.
El primer gran foco de preocupación es el sector energético. Con precios del petróleo sostenidos y dificultades en la cadena de refinación y transporte de gas, Georgieva advirtió que la energía cara impulsa la inflación y reduce el crecimiento, una presión que podría intensificarse de cara al invierno en el hemisferio norte. En paralelo, la inteligencia artificial actúa como un motor dispar: mientras genera un fuerte impulso de la demanda y beneficia a potencias tecnológicas, también disparará un consumo masivo de energía y profundizará las brechas económicas entre naciones.
Finalmente, el FMI puso la lupa sobre la crisis fiscal global, con una deuda pública cercana a los niveles más altos desde la Segunda Guerra Mundial y tasas de interés que encarecen su refinanciación. Ante este panorama, Georgieva descartó confiar únicamente en el crecimiento económico futuro y exigió a los gobiernos implementar planes creíbles de consolidación fiscal, acompañados de reformas estructurales orientadas a mejorar la capacitación laboral, flexibilizar los mercados y reforzar la seguridad energética.
