Tras las advertencias de mandatarios provinciales y el rechazo anticipado del peronismo, el Gobierno resignó el punto más resistido del proyecto para garantizar el respaldo legislativo y obtener la media sanción.
Ante la falta de los votos necesarios en el Senado, el Gobierno decidió retirar de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el polémico capítulo que modificaba el régimen de la Ley de Tierras Rurales. Esta marcha atrás apuntó a destrabar las fuertes resistencias planteadas por diversos gobernadores —como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén) y representantes de Salta— y por bloques dialoguistas que rechazaban la flexibilización en la compra de tierras por parte de extranjeros.
Con esta concesión, La Libertad Avanza consiguió el respaldo de aliados como la UCR, el PRO, Independencia, La Neuquinidad y otras fuerzas provinciales para avanzar con el resto de la iniciativa, que contempla reformas clave en materia de expropiaciones, desalojos, la Ley de Manejo del Fuego y la modernización del Registro de la Propiedad Inmueble.
Mientras el debate sobre el capítulo de tierras quedó postergado para buscar mayores consensos, el oficialismo se encaminaba a lograr la media sanción en una sesión atravesada también por los reclamos del bloque Justicialista, que anticipó 25 votos en contra y obtuvo autorizaciones para votar de forma remota debido a impedimentos físicos.
