Hay al menos 44 heridos. Según el gobierno ucraniano, los objetivos fueron depósitos de empresas civiles, infraestructura y una estación de tren.
Al menos 17 personas murieron y 44 resultaron heridas durante una nueva serie de ataques nocturnos perpetrados por Rusia contra la región de Kiev, según informó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
De acuerdo con el mandatario, las fuerzas rusas emplearon 24 misiles balísticos y 115 drones, impactando principalmente en depósitos de empresas civiles —tales como una cervecería, una bodega de materiales de construcción y un centro logístico—, además de infraestructura y una estación de tren.
Tras el trágico saldo, Zelenski reclamó a los aliados occidentales mayor celeridad en el envío de sistemas de intercepción de misiles y solicitó nuevas sanciones económicas por parte del G7 y la Unión Europea para frenar la producción militar rusa.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia justificó la ofensiva asegurando que los blancos fueron centros logísticos destinados al almacenamiento de armamento y a la producción de drones, en un contexto marcado por la escalada de operaciones recíprocas entre ambos países.
