El sexto mes del año arranca con una fuerte presión sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Se activan incrementos en los boletos de colectivos, trenes y subtes en el AMBA, además de ajustes en los contratos de alquileres, combustibles, prepagas, colegios privados y las boletas de luz, gas y agua. El detalle de las nuevas tarifas.
El inicio de junio introduce una renovada e intensa presión sobre el bolsillo de los consumidores y las familias argentinas, producto de una batería de incrementos tarifarios ya confirmados en múltiples sectores de la economía. A pesar de la transitoria desaceleración que exhibieron los índices inflacionarios en el mes de abril, las actualizaciones programadas para este sexto mes del año amenazan con recalentar el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El nuevo esquema de costos abarca desde saltos significativos en el esquema del transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) —con subas escalonadas en colectivos, subtes y trenes— hasta indexaciones en los contratos de locación habitacional, combustibles en surtidores, cuotas de la medicina prepaga, aranceles de la educación privada y los servicios públicos esenciales del hogar como la luz, el gas natural y el agua potable.
El sector del transporte público en el AMBA encabeza las modificaciones con ajustes que impactarán de forma directa en la movilidad diaria. Las tarifas de los colectivos experimentarán un alza inmediata de entre el 4,6% y el 4,8%. De esta forma, el boleto mínimo utilizando la tarjeta SUBE registrada pasará a costar $1.015,61 en la provincia de Buenos Aires y $788,28 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Adicionalmente, el 15 de junio se aplicará un recargo extra del 2% específico para las 104 líneas que se encuentran bajo jurisdicción nacional. Por su parte, el Subte porteño aplicará una suba del 4,6%, llevando la tarifa básica a $1.558,54 para usuarios registrados, valor que se disparará a $2.477,22 para quienes posean plásticos innominados. En tanto, las líneas ferroviarias metropolitanas (Mitre, Sarmiento, Roca, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte, Urquiza y Tren de la Costa) implementarán un incremento generalizado del 15% a partir de mediados de mes.
El costo de mantenimiento y circulación de los vehículos particulares tampoco dará tregua. Los peajes de la red de autopistas de CABA sufrirán una suba del 4,6%, lo que elevará el pase para vehículos livianos en las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno a $4.518,33 en horario no pico y a $6.403,21 durante las horas pico. En paralelo, realizar la Verificación Técnica Vehicular (VTV) demandará una erogación de $75.756,89 en territorio porteño y trepará a $96.968 en la provincia de Buenos Aires. Para completar el panorama vial, los combustibles líquidos reflejarán incrementos directos en las pizarras de las estaciones de servicio, impulsados por la actualización del impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono.
En el mercado inmobiliario, el impacto alcanzará de lleno a los inquilinos. Aquellos contratos que aún se rigen bajo el esquema de la derogada legislación de alquileres afrontarán una durísima actualización anual del 78% según el Índice de Contratos de Locación (ICL), quebrando la dinámica de moderación que se venía insinuando. Para las modalidades de contratación de libre acuerdo con ajuste trimestral iniciadas o indexadas en marzo, las subas calculadas por inflación rondarán el 8,8%, mientras que los convenios indexados bajo el acumulado del trimestre febrero-marzo-abril sufrirán un encarecimiento del 9,12%.
Finalmente, los gastos fijos del hogar, la educación y la salud privada sumarán su cuota de presión. Las cuotas de los colegios privados con aportes del Estado aumentarán entre un 4% y un 5% en la provincia y un 5% neto en la Capital Federal. En el plano de la salud, las corporaciones de medicina prepaga programaron subas que oscilan entre el 2,6% y el 2,9% de acuerdo con la cobertura y la región geográfica. Por último, las facturas de luz, gas y agua mantendrán su sendero de actualización mensual indexada; los usuarios residenciales de agua corriente de AySA en el AMBA registrarán una suba fija del 3% en sus boletas de agua y cloacas, garantizándose la continuidad de la Tarifa Social y la bonificación del 15% para los usuarios categorizados en el segmento zonal bajo.
