Un reciente ataque con arma de fuego reavivó la polémica sobre la convivencia entre los habitantes y la fauna silvestre. Mientras la vecinal impulsa vasectomías y traslados, expertos del Conicet señalan que el crecimiento demográfico de la especie comenzó a desacelerarse.
Un nuevo episodio de violencia reavivó la controversia en torno a la presencia de carpinchos en la urbanización de Nordelta, luego de que se difundieran imágenes de un residente disparándole a ejemplares de la especie. Ante este escenario, la Asociación Vecinal Nordelta (AVN) promovió una denuncia penal contra el involucrado en los tribunales de San Isidro por ataque a la fauna silvestre y puesta en peligro de terceros. La entidad remarcó que, según relevamientos internos, cerca del 70% de los vecinos considera prioritario implementar mecanismos éticos para frenar el crecimiento de la población animal en los barrios.
Desde el ámbito científico, investigadoras del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y del Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (Iegeba) precisaron la importancia de no confundir la abundancia local con una «proliferación incontrolable». Según los monitoreos de la especie, el crecimiento demográfico experimentado en los últimos años —favorecido por la alteración de los humedales originales y la escasa conectividad con entornos exteriores— comenzó a desacelerarse, mostrando indicios de estabilización poblacional de acuerdo con los límites de hábitat y alimento disponibles.
Actualmente, las iniciativas de manejo ambiental se ejecutan bajo autorización de la Dirección de Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires mediante Planes Operativos Anuales. Si bien se han aplicado procedimientos de vasectomía en machos dominantes para evitar la reproducción sin alterar las jerarquías de los grupos, los intentos de relocalización hacia reservas del Delta se encuentran paralizados por una medida cautelar dictada por la Justicia. En paralelo, expertos enfatizan la necesidad de reforzar la educación ambiental, el control del tránsito para prevenir atropellamientos y el respeto por las distancias prudenciales para garantizar una convivencia segura.
