El transporte público en el área metropolitana se encuentra en un compás de espera. La UTA mantiene el estado de alerta ante la falta de un acuerdo paritario y su rechazo frontal a la posibilidad de que el aguinaldo sea abonado en cuotas. Todo se define en las próximas horas.
La normalidad en el servicio de colectivos del AMBA pende de un hilo. Tras una serie de encuentros sin resultados concretos, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias se preparan para una audiencia decisiva que definirá si el servicio continúa operando con normalidad o si el gremio activa una medida de fuerza. La negociación se centra en un doble eje: una urgente recomposición salarial frente a la inflación y la disputa por la modalidad de pago del medio aguinaldo.
La tensión en el sector transporte no es nueva, pero ha alcanzado un punto crítico. La última reunión ante la Secretaría de Trabajo finalizó en un cuarto intermedio, otorgando un plazo de tres días que vence este miércoles. Hasta ese momento, los colectivos mantendrán sus recorridos habituales, pero la incertidumbre persiste tanto para los usuarios como para los trabajadores.
Los puntos en conflicto
La negociación atraviesa dos carriles paralelos de alta sensibilidad:
- Recomposición salarial: La UTA exige una actualización de haberes que permita recuperar el poder adquisitivo frente al avance inflacionario.
- El pago del aguinaldo: El gremio rechazó de plano la propuesta de algunas cámaras empresarias de pagar el medio aguinaldo en cuotas, calificándolo como una falta grave a los derechos laborales.
- El argumento empresario: Por su parte, las empresas del sector alegan una crisis financiera profunda, argumentando que no pueden afrontar mayores costos laborales sin una actualización previa de la estructura de subsidios y tarifas por parte del Estado nacional.
El panorama tarifario
Mientras se discute el salario, el bolsillo del usuario ya ha sentido el impacto de los ajustes recientes. Desde el 1° de julio, las líneas de jurisdicción local (CABA y Provincia) aplicaron una suba del 4,1%. En tanto, para las líneas de jurisdicción nacional, el cronograma de aumentos ya está fijado: el boleto mínimo ascenderá a $742,81 a partir del 15 de julio para aquellos usuarios con su tarjeta SUBE registrada.
¿Qué esperar del miércoles?
La audiencia virtual de este miércoles funcionará como una «última llamada». Si las partes logran un punto de encuentro sobre la recomposición salarial y el modo de pago del aguinaldo, la medida de fuerza será descartada. En caso contrario, el sindicato ha dejado claro que el margen de negociación está agotado, lo que dejaría a millones de usuarios del AMBA ante la posibilidad de un nuevo parate en el servicio de transporte público.
