La vicejefa de Gobierno porteño cuestionó severamente la Educación Sexual Integral, vinculándola con la baja en la natalidad y el avance de ideas «monstruosas». Sus declaraciones desataron un fuerte rechazo en el arco político y mediático.
Clara Muzzio, vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, quedó envuelta en una fuerte controversia tras tildar de «trampa mortal» al Programa Nacional de Educación Sexual Integral (ESI). En un reportaje, la funcionaria sostuvo que la normativa actual, vigente por ley en todo el país, «destruyó la cabeza de los niños» al introducir una ideología que, a su juicio, fomenta la confusión de género y atenta contra la formación de familias.
La funcionaria argumentó que la ESI, lejos de brindar herramientas de protección, opera como un vehículo para «ideas monstruosas» y un «progresismo woke» que aleja a los jóvenes de conceptos biológicos fundamentales. «Estoy convencida de que los niños tienen que tener información biológica y no ideologizada respecto de su cuerpo», afirmó Muzzio.
Críticas a la ESI y la natalidad
En su análisis, la vicejefa porteña conectó la implementación de la ESI y los movimientos feministas radicales con la caída de la tasa de natalidad en Argentina. Según su visión, se ha instalado una cultura que desvaloriza la maternidad: «El proyecto de formar una familia, de tener hijos, ya no es un proyecto de vida; empezó a desaparecer en la cabeza de muchísimos de los jóvenes».
Además, la funcionaria profundizó su postura contra el aborto, al que calificó como una práctica propia de una «cultura de la muerte», y cuestionó a quienes se escandalizan por hechos violentos mientras sostienen el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo.
Una lluvia de críticas políticas y mediáticas
Las declaraciones de Muzzio no pasaron inadvertidas y motivaron rápidas respuestas de diversos sectores:
- Desde el ámbito religioso: El cura Juan Carlos Molina calificó los dichos como «peligrosos» y señaló una supuesta «ignorancia» por parte de la funcionaria.
- Desde la política: La legisladora porteña Guadalupe Tagliaferri, referente del espacio de Horacio Rodríguez Larreta, fue tajante al definir los comentarios como «ignorantes y peligrosos».
- Desde el periodismo: Luis Novaresio arremetió contra la funcionaria, acusándola de ejercer un «conservadurismo autoritario» y sugiriéndole enfocar su labor en las responsabilidades de gestión pública, como el alumbrado, barrido y limpieza.
El debate instalado por Muzzio abre un nuevo capítulo en la interna sobre los contenidos educativos en Argentina, exponiendo las profundas divisiones sobre la perspectiva de género en las escuelas y la valoración de las políticas de salud pública implementadas en los últimos años.
