Las autoridades desplegaron acciones para reconocer a quienes murieron en los sismos y controlar riesgos epidemiológicos en la zona más impactada.
A casi un mes del devastador doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio, el gobierno implementó medidas de emergencia centradas en dos frentes críticos: la convocatoria a pruebas de ADN para identificar a los fallecidos no reconocidos y un amplio operativo de saneamiento ambiental en el estado La Guaira, el territorio más golpeado por la catástrofe.
Mediante un comunicado conjunto, el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) y el Ministerio del Interior convocaron a los familiares de personas desaparecidas a presentarse en las morgues de Bello Monte (Caracas) y La Guaira. El propósito es cotejar perfiles genéticos para lograr la identificación científica de las víctimas y aportar certeza a los allegados. Las muestras de familiares directos son tomadas de forma voluntaria en la sede de Bello Monte.
Trágico balance y la sombra de los desaparecidos
El saldo oficial de víctimas mortales se elevó a 5.346 tras la confirmación de 68 nuevos decesos informados por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. En tanto, los heridos ascienden a 16.740 y los sintecho suman 17.907, con un registro de 856 edificios afectados y 190 totalmente colapsados.
Mientras el Gobierno no ha precisado una cifra oficial de desaparecidos, organizaciones independientes como la plataforma ciudadana “Desaparecidos Terremoto Venezuela” estiman en 29.500 las personas con las que aún no se pudo establecer contacto, una cifra que la ONU advirtió que podría trepar hasta los 50.000. Ante la acumulación de cuerpos sin identificar, testigos reportaron a principios de mes que varias víctimas debieron ser inhumadas en fosas comunes dentro de un cementerio municipal en La Guaira.
Alerta sanitaria y prevención de vectores
En paralelo al drama forense, el Ministerio de Salud desplegó un operativo masivo de fumigación, desinfección y desratización —con especial énfasis en las parroquias de Caraballeda, La Guaira y Macuto— para evitar la proliferación de enfermedades y controlar riesgos epidemiológicos. Cuadrillas sanitarias de distintas regiones operan de forma simultánea en la zona.
Nelare Bermúdez, autoridad única de salud de La Guaira, detalló que ya se asistió a más de 16.000 personas en comunidades y hospitales de campaña, así como en los 28 campamentos transitorios activos donde actualmente sobreviven más de 12.000 ciudadanos.
