Una encuesta nacional de QSocial revela que el rechazo se convirtió en el principal motor electoral, con especial intensidad en el oficialismo. Aunque el Gobierno logra estabilizar su aprobación, las señales de alerta por el empleo y el estilo comunicacional de Milei marcan los límites del proyecto.
La lógica del «voto negativo» domina el tablero político argentino. Según el último relevamiento de la consultora QSocial correspondiente a mayo de 2026, casi la mitad del electorado (44%) admite que votaría por un candidato que no le convence con el único fin de evitar el triunfo de aquel que más rechaza. Este fenómeno, si bien atraviesa a todo el espectro, tiene su núcleo duro en el oficialismo: el 57% de los votantes de Javier Milei admite sufragar por descarte.
El informe subraya que, en un escenario de identidades partidarias desgastadas y alta fragmentación, el rechazo ha pasado a ser el activo político más rentable para La Libertad Avanza. El antikirchnerismo sigue siendo una fuerza movilizadora clave: el 41% de los consultados considera que un regreso del PJ o el kirchnerismo al poder representaría un retroceso para la Argentina.
Sin embargo, los especialistas advierten sobre el techo de esta estrategia. «Se puede ganar una elección desde el rechazo. Una era política, no», sentenció Lucas Klobovs, Director de Opinión Pública de QSocial.
Estabilización oficialista y límites discursivos
Tras meses de tendencia bajista, el Gobierno logró frenar la caída en su aprobación, manteniéndose en un 34% (mismo nivel que en abril). La mejora en la percepción de «capacidad para gobernar» (36%) y la leve suba en el respaldo a las políticas públicas sugieren una meseta defensiva. No obstante, el estudio identifica un problema de forma:
- Comunicación: El 65% de los encuestados califica de inadecuado el estilo agresivo del Presidente.
- Clima social: El 62% percibe que el Gobierno trata mal a quienes tienen opiniones distintas.
El mapa opositor y la fragmentación
En el terreno opositor, Axel Kicillof se sostiene como el referente más nítido (30%), a pesar de haber retrocedido 4 puntos en el último mes. Por otro lado, la encuesta refleja un reordenamiento dentro del PRO: su identificación neta con la figura de Milei se desplomó del 80% a inicios de año al 26% actual, lo que golpea directamente la imagen de Patricia Bullrich, quien perdió 5 puntos de apoyo tanto en valoraciones positivas como negativas.
Economía: alivio en las expectativas, alarma en el empleo
El humor social muestra claroscuros. Si bien el pesimismo sobre el futuro económico cayó 7 puntos (del 49% al 42%), la realidad cotidiana sigue siendo acuciante:
- Inflación: El 82% afirma que los precios subieron «mucho o bastante» en el último mes.
- Desempleo: El 69% de los encuestados reporta que un familiar directo perdió su trabajo en el último trimestre, un indicador que trepó 5 puntos respecto a abril y se posiciona como una de las preocupaciones más críticas para el electorado.
