El Ministerio de Salud bonaerense advirtió que la velocidad de contagio superó los registros históricos de la enfermedad. El brote presenta un comportamiento atípico al expandirse durante los meses de otoño e invierno, afectando principalmente a zonas rurales y periurbanas de diversos municipios.
La provincia de Buenos Aires se encuentra formalmente en una situación de brote de hantavirus. Según los datos revelados en el último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud provincial, en lo que va de 2026 ya se registraron 18 casos confirmados y siete personas fallecidas. Las autoridades sanitarias manifestaron su profunda preocupación debido a que el índice epidémico alcanzó un valor de 1,67 en las últimas semanas, superando ampliamente el umbral de 1,25 que activa la alarma de brote. La velocidad de propagación es notablemente superior a la del año pasado, cuando a esta misma fecha se contabilizaban 12 contagios y ninguna víctima fatal.
Uno de los factores que más desconcierta a los especialistas de la Dirección de Vigilancia Epidemiológica es la estacionalidad del virus. Históricamente, el hantavirus muestra su mayor pico de incidencia durante las temporadas de primavera y verano; sin embargo, el brote actual se consolidó de manera inusual en pleno otoño-invierno.
Hasta el momento, los contagios se encuentran distribuidos en una amplia cantidad de distritos bonaerenses. Las ciudades de La Plata y General Belgrano registran dos casos cada una. El resto de los diagnósticos positivos se detectaron en los municipios de Almirante Brown, Arrecifes, Balcarce, Chivilcoy, Florencio Varela, General Alvarado, General Pinto, Hipólito Yrigoyen, Las Flores, Lobos, Necochea y Tres Arroyos.
La gravedad del cuadro clínico obligó a que 11 pacientes requirieran internación en Unidades de Terapia Intensiva (UTI). En cuanto a las siete víctimas fatales, las autoridades detallaron que el virus afectó a personas de distintos rangos etarios, registrándose los decesos de una niña de 10 años (General Belgrano), un joven de 23 (Lobos), una mujer de 35 (Arrecifes), dos personas de 36 (General Alvarado y Las Flores) y un hombre de 52 años (Tres Arroyos).
Transmisión y prevención en zonas de riesgo
La mayoría de los afectados contrajo la afección tras permanecer o trabajar en áreas rurales, semirurales o periurbanas. Los expertos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) recordaron que el hantavirus es una enfermedad viral grave transmitida por roedores silvestres, principalmente el ratón colilargo. El contagio al ser humano se produce principalmente por la inhalación de polvo contaminado con saliva, orina o heces del animal, aunque también puede transmitirse por mordeduras o ingesta de alimentos expuestos.
Debido a que el período de incubación varía entre los 4 y 45 días, los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos y pueden confundirse fácilmente con un cuadro gripal común:
- Fiebre superior a 38°C y escalofríos.
- Dolores musculares generalizados y dolor de cabeza.
- Náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea.
No obstante, las autoridades alertaron que la progresión de la enfermedad puede ser sumamente veloz. En un lapso de 48 a 72 horas, el paciente corre el riesgo de desarrollar el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), la forma más severa de la afección. Esto genera insuficiencia respiratoria aguda, edema pulmonar y choque cardiogénico, convirtiendo el cuadro en una estricta emergencia médica. Por este motivo, se recomendó ventilar ambientes cerrados antes de ingresar, limpiar con agua y lavandina utilizando guantes y mascarillas, y desmalezar los alrededores de las viviendas.
