Mediante la Resolución 549/2026, el Estado elimina las restricciones vigentes desde 2011 para formalizar el mercado. Habrá registros obligatorios, controles de ANMAT y prohibición de saborizantes para proteger a los adolescentes.
En un giro histórico para las políticas de consumo en el país, el Gobierno nacional oficializó este lunes la regulación de vapeadores, dispositivos de tabaco calentado y bolsas de nicotina. A través de la Resolución 549/2026, se pone fin a un esquema de prohibición absoluta que regía desde hace 15 años y que, según las autoridades, solo había fomentado el contrabando y la informalidad. Con este nuevo marco, el Estado busca retomar el control sanitario y fiscal, estableciendo estándares de fabricación estrictos y una trazabilidad completa de los insumos que ingresan al mercado local.
La normativa, que contó con el trabajo conjunto de los ministerios de Salud y Economía, junto a la ANMAT, establece que ningún producto podrá comercializarse sin una inscripción previa en un registro nacional. Uno de los puntos más sensibles de la reforma es la eliminación total de los saborizantes en los líquidos de vapeo. Esta decisión responde a la necesidad de evitar que estos productos resulten atractivos para niños y adolescentes, funcionando como una «puerta de entrada» al tabaquismo.
Desde el Ejecutivo señalaron que la prohibición total —instaurada originalmente por la ANMAT en 2011— resultó ineficaz frente a un mercado negro en constante expansión. Al legalizar la actividad, el Gobierno apunta a aplicar una tributación diferenciada y asegurar que los dispositivos cumplan con límites específicos en la concentración de nicotina. Como respaldo, se citaron los modelos de regulación de países como Suecia y Japón, donde la transición hacia productos de menor daño habría impactado positivamente en la reducción de enfermedades cardiovasculares.
REQUISITOS PARA LA VENTA Y CONSUMO:
- Registro Nacional: Los fabricantes deben detallar componentes y procesos de fabricación.
- Sin Sabores: Se prohíben aromas que apelen al público juvenil.
- Control de Nicotina: Límites estrictos en la potencia de los líquidos y sales.
- Trazabilidad Fiscal: Mecanismos para combatir el contrabando y asegurar la recaudación impositiva.
La medida abre una nueva etapa en la lucha contra el tabaquismo convencional, priorizando la reducción de daños y la transparencia. Mientras las empresas del sector celebran el fin de la clandestinidad, el Ministerio de Salud reforzará las campañas de prevención para advertir que, aunque regulados, estos productos no están exentos de riesgos para la salud, especialmente en poblaciones vulnerables.
