El alto el fuego impulsado por Trump tambalea por ataques con drones y bombardeos. Rusia denunció 16 mil violaciones en un solo día mientras Ucrania reporta civiles heridos.
Lo que debía ser un respiro humanitario en el conflicto más sangriento de Europa se ha convertido en un campo de batalla de acusaciones cruzadas. En el segundo día del cese al fuego temporal impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, tanto Moscú como Kiev denunciaron ataques directos contra civiles y operaciones ofensivas que ponen en jaque la viabilidad del acuerdo. Mientras Trump sostiene que este es «el comienzo del fin» de la guerra, la realidad en el frente de batalla muestra una dinámica de hostilidades que no se detuvo, dejando heridos en las regiones ucranianas de Dnipropetrovsk y Jersón, y ataques con drones en la zona rusa de Bélgorod.
La administración regional de Dnipropetrovsk reportó que una niña de apenas tres años resultó herida tras el impacto de un dron, mientras que en Jersón y Mikolaiv los bombardeos rusos afectaron a civiles y empleados municipales. La situación no es distinta del lado ruso: el gobernador de Bélgorod, Viacheslav Gladkov, denunció heridos tras incursiones ucranianas. El Ministerio de Defensa de Rusia llegó a contabilizar más de 16.000 violaciones al alto el fuego en apenas 24 horas, una cifra que ilustra la fragilidad de la orden de detener los disparos.
Por su parte, el presidente Volodimir Zelenski fue tajante en su mensaje vespertino: «El ejército ruso no está respetando el alto al fuego y ni siquiera lo está intentando». Esta desconfianza mutua amenaza con dinamitar el objetivo central de la administración Trump, que busca utilizar este paréntesis para sentar las bases de una negociación definitiva. El punto crítico de este lunes será el intercambio de 1.000 prisioneros por bando, un movimiento logístico de enorme sensibilidad que servirá como termómetro real para saber si existe voluntad de desescalada o si se trata de un simple reacomodamiento de tropas.
EL ESTADO DE LA TREGUA:
- Vencimiento: El acuerdo temporal finaliza este lunes.
- Víctimas: Civiles heridos en Dnipropetrovsk (Ucrania) y Bélgorod (Rusia).
- Factor Trump: El mandatario apuesta al intercambio de 2.000 prisioneros totales como gesto de buena voluntad.
- Denuncias: Rusia reporta miles de ataques con drones; Ucrania denuncia ofensivas terrestres continuas.
Con el reloj corriendo hacia el lunes, la comunidad internacional observa si el intercambio de prisioneros se concreta o si las violaciones denunciadas terminan por sepultar la iniciativa de Washington. Por ahora, el silencio de los cañones es una expresión de deseo que choca contra la realidad de una línea de frente que, cese al fuego mediante, no conoce la paz.
