Se trata del segundo compromiso del año por los cargos trimestrales de la deuda total. El Ejecutivo espera que el organismo apruebe en mayo la segunda revisión del acuerdo de 2025 para recibir un giro de US$1.000 millones.
El calendario financiero presiona nuevamente las reservas del Banco Central. Esta semana, la administración de Javier Milei debe afrontar un pago de US$800 millones al Fondo Monetario Internacional en concepto de intereses, en un contexto de tensa espera por la confirmación del directorio ejecutivo sobre el cumplimiento de las metas de 2025. Aunque el acuerdo técnico ya fue sellado en Washington por el ministro Luis Caputo, el flujo de divisas neto dependerá de que el Fondo active formalmente el próximo tramo del préstamo.
El vencimiento actual obligará al Tesoro a utilizar divisas propias o adquiridas al BCRA, ante la posibilidad de que el desembolso esperado no llegue antes de la fecha límite. No se descarta que el Gobierno aplique la estrategia de postergar el pago unos días, un mecanismo reglamentario ya utilizado en febrero, para sincronizar la salida de fondos con el ingreso de los US$1.000 millones previstos para mediados de mayo.
Desde el organismo, el subdirector Luis Cubeddu confirmó que la documentación para la segunda revisión está en proceso y que el tratamiento en la junta directiva es inminente. El FMI mantiene una expectativa de acumulación de reservas para la Argentina de US$8.000 millones durante 2026, cifra que consideran clave para compensar desvíos previos y estabilizar la balanza de pagos.
El cronograma de este año es exigente: la Argentina debe cancelar un total de US$4.400 millones repartidos en siete vencimientos. Tras el pago de mayo, el calendario continuará con fuertes obligaciones en agosto (US$826 millones), septiembre (US$802 millones) y noviembre (US$821 millones), cerrando el ciclo anual en diciembre con un desembolso menor de US$343 millones.
Hasta el momento, el país ha recibido cerca del 80% del total acordado en el programa firmado en abril de 2025, el cual asciende a US$20.000 millones. La aprobación de mayo resultaría vital para mantener el flujo de caja positivo y ratificar el rumbo de las reformas económicas ante los mercados internacionales.
Con el foco puesto en Washington, el equipo económico confía en que el sobrecumplimiento de las metas fiscales facilite la aprobación del directorio, permitiendo que el impacto de los intereses de esta semana sea neutralizado rápidamente por el nuevo giro de divisas.
