La pérdida del poder adquisitivo y el incremento en los cuadros tarifarios impulsaron una merma histórica de pasajeros. El gasto en pasajes ya representa casi la mitad de la canasta de servicios básicos en los hogares.
El uso del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) registra una pronunciada retracción durante octubre, de acuerdo con los datos difundidos por la Asociación Argentina de Empresas de Transporte Automotor (AAETA). Según el monitoreo sectorial, la cantidad de pasajeros que se trasladaron en colectivos durante los días hábiles experimentó una caída interanual del 13,2%, lo que representa cerca de 1.800.000 usuarios menos en comparación con el mismo período del año anterior. La merma se profundizó notablemente durante los fines de semana y días feriados, evidenciando un cambio drástico en los hábitos de movilidad cotidiana de la población.
Este desplome en la demanda de pasajeros responde principalmente a la constante pérdida del poder adquisitivo de los salarios frente a la inflación, combinada con el fuerte incremento en los cuadros tarifarios derivado de la quita de subsidios estatales. Según un relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), el gasto destinado al boleto de colectivo absorbe aproximadamente el 49% de la canasta mensual de servicios esenciales del hogar, convirtiéndose en una de las cargas más pesadas para los ingresos familiares. A ello se suman el deterioro operativo de las unidades y las disparidades entre las tarifas provinciales, municipales y las de jurisdicción nacional.
Un escenario equivalente atraviesa la red de subterráneos en la Ciudad de Buenos Aires, donde el último relevamiento oficial de IDECBA y SBASE confirmó una contracción interanual del 5,1% en la cantidad de pasajeros pagos. El impacto de las sucesivas subas en el boleto —que escaló por encima del 50% en lo que va del año—, sumado a la consolidación del teletrabajo tras la pandemia, desaceleró el uso de las distintas líneas de la red, siendo la B y la D las más concurridas pero con menor afluencia general que en períodos anteriores.
