Tras una nueva escalada de ataques entre ambos países, el negociador iraní Mohamad Baqer Qalibaf acusó a Washington de incumplir los compromisos asumidos y advirtió que Teherán responderá si continúan las acciones militares.
La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar tras una nueva serie de bombardeos y ataques cruzados registrados durante las últimas horas. En ese contexto, el presidente del Parlamento iraní y principal negociador del régimen, Mohamad Baqer Qalibaf, lanzó una dura advertencia contra Washington al afirmar que «la era de los acuerdos unilaterales ha terminado».
A través de una publicación en la red social X, el funcionario sostuvo que Estados Unidos debe cumplir con los compromisos asumidos en el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio o afrontar las consecuencias. El mensaje estuvo acompañado por un fragmento del documento que hace referencia a la reapertura del estrecho de Ormuz y al compromiso de Irán de adoptar las medidas necesarias para garantizar su posición.
Se profundiza la crisis entre Washington y Teherán
El acuerdo alcanzado semanas atrás buscaba poner fin al conflicto, reabrir la navegación en el estrecho de Ormuz e iniciar nuevas conversaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, la tregua comenzó a desmoronarse luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por finalizado el entendimiento tras la reanudación de las operaciones militares.
Durante el fin de semana, Estados Unidos lanzó una nueva ofensiva luego de denunciar que Irán había atacado al portacontenedores M/V GFS Galaxy, de bandera chipriota, mientras navegaba por el estrecho de Ormuz.
Según informó el Comando Central estadounidense (Centcom), las fuerzas norteamericanas bombardearon cerca de 140 objetivos militares iraníes, entre ellos instalaciones de misiles y drones, bases navales, depósitos de armamento, centros de comunicaciones y puestos de vigilancia costera, utilizando aviones de combate, drones y embarcaciones militares.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que Irán «tomó una mala decisión» y aseguró que el país «pagará las consecuencias» por sus acciones.
Mientras tanto, durante la madrugada del domingo se reportaron explosiones en la provincia iraní de Bushehr y en otras zonas cercanas al estrecho de Ormuz, aunque hasta el momento no trascendieron informes oficiales sobre víctimas o daños materiales.
La respuesta militar de Irán
Como represalia, Teherán lanzó misiles y drones contra distintos países del Golfo que albergan instalaciones militares estadounidenses, entre ellos Qatar, Kuwait, Baréin, Jordania y Omán.
La Guardia Revolucionaria iraní sostuvo que los ataques fueron una respuesta directa a los bombardeos estadounidenses sobre bases costeras e infraestructura militar en el sur del país.
Qatar confirmó haber interceptado varios misiles dirigidos hacia una base aérea estadounidense ubicada en su territorio, mientras que Omán condenó un ataque contra instalaciones logísticas vinculadas a portaaviones norteamericanos en el puerto de Duqm. Jordania también informó que tres misiles iraníes impactaron en su territorio sin provocar víctimas.
El estrecho de Ormuz, en el centro del conflicto
En medio de la escalada, Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz «hasta nuevo aviso», una decisión que vuelve a poner en riesgo uno de los corredores marítimos más importantes del planeta, por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de hidrocarburos.
Además, el asesor militar del líder supremo iraní, Mohsen Rezai, sostuvo que ese paso estratégico tiene un valor superior al del propio programa nuclear del país.
«El estrecho de Ormuz es más importante que decenas de bombas atómicas y la República Islámica hará todo lo necesario para protegerlo», afirmó.
Las declaraciones se producen mientras continúan las acusaciones de Estados Unidos e Israel sobre los presuntos fines militares del programa nuclear iraní, una versión que Teherán rechaza al insistir en que sus actividades tienen exclusivamente objetivos civiles.
Por su parte, el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, advirtió que la «venganza es inevitable», mientras que Donald Trump volvió a acusar al régimen iraní de intentar asesinarlo y reiteró que responderá con dureza ante cualquier amenaza.
