Un informe oficial detalló el desplome del sector manufacturero entre 2024 y 2026. La región metropolitana lideró las bajas, mientras que solo tres provincias patagónicas registraron saldo positivo.
La industria manufacturera argentina atravesó un fuerte retroceso entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, acumulando una pérdida neta de 66.262 puestos de trabajo asalariados formales. Este desplome del 5,2% en la actividad sectorial explica casi la mitad de la caída general de la ocupación privada en todo el país, según un informe elaborado en base a datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación (STEySS).
El Gran Buenos Aires (GBA) se consolidó como el epicentro de la crisis fabril, registrando la destrucción de 25.623 empleos registrados en los partidos del conurbano. Pese a concentrar el 26,5% del empleo industrial nacional, la región metropolitana concentró de forma directa el 38,7% de todas las bajas del país. A este escenario se sumaron los recortes en el interior bonaerense y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lo que provocó que toda el área metropolitana y provincial explicara más del 60% del ajuste sectorial.
En el plano federal, las mermas más profundas se registraron en provincias como La Rioja, La Pampa, San Luis y Misiones, con caídas de dos dígitos, mientras que distritos históricos como Santa Fe y Córdoba también sufrieron fuertes pérdidas. En contraposición a esta tónica general de contracción, que afectó a la industria con una intensidad superior a la media de la economía privada, únicamente tres provincias patagónicas —Santa Cruz, Neuquén y Río Negro— lograron cerrar el período con saldos positivos en sus nóminas fabriles.
