El nuevo espacio político, encabezado por Miguel Ángel Pichetto, Emilio Monzó y exarmadores libertarios como Carlos Kikuchi, hará su presentación en La Plata bajo el lema “Argentina productiva”. El plan de los dirigentes de origen justicialista para confluir con Unión por la Patria en una gran coalición que deje de lado los extremos y dispute el poder en las próximas elecciones presidenciales.
En un mapa político en constante ebullición y reconfiguración de identidades, un heterogéneo grupo de encumbrados dirigentes de centro-derecha presentará formalmente en sociedad un nuevo esquema opositor diseñado con un objetivo estratégico central: construir puentes de diálogo con el Partido Justicialista (PJ) para confluir en una gran alternativa electoral de cara a las presidenciales de 2027. El lanzamiento oficial de la propuesta se llevará a cabo este miércoles 10 de junio, a las 17:30 horas, en las instalaciones del Hotel Brizo de la ciudad de La Plata. El espacio, que tiene como caras visibles a figuras de peso legislativo como Miguel Ángel Pichetto, Emilio Monzó y los senadores bonaerenses de extracción inicialmente libertaria Carlos Kikuchi y Sergio Vargas, busca posicionarse como un polo de atracción moderado. El diagnóstico de los armadores es nítido: si bien ponderan el orden macroeconómico y el equilibrio fiscal alcanzados por la administración de Javier Milei, advierten con crudeza sobre las secuelas que la recesión provoca en la economía real, reflejadas en la destrucción de empleo y el cierre masivo de pymes. Ante este panorama, la premisa fundamental del nuevo armado radica en abandonar los extremos ideológicos y propiciar un gran encuentro en el centro político del país.
La fisonomía del flamante frente desnuda las profundas líneas de fractura y las transversales reacomodaciones que desató el ascenso del oficialismo. La fisonomía del espacio exhibe una mixtura de trayectorias: conviven dos terminales clave del antiguo Juntos por el Cambio (Pichetto y Monzó) con dos piezas fundamentales del armado fundacional de La Libertad Avanza (Kikuchi y Vargas), a quienes se suman de forma satelital, aunque con canales de diálogo permanentes, legisladores de la talla de Nicolás Massot y el economista Diego Bossio. El evento de este miércoles, concebido bajo el formato de conferencia y titulado «Argentina productiva», contará con la moderación de Vargas —considerado un «libertario blue» en la rosca legislativa de la provincia— y tendrá como expositores centrales a Pichetto, Kikuchi y Eduardo Setti, exsecretario de Finanzas del último gobierno del Frente de Todos y un cuadro técnico estrechamente ligado al liderazgo de Sergio Massa.
La ingeniería política que ensayan los armadores se fundamenta en una flexibilización de las fronteras partidarias tradicionales. «Nosotros estamos plantados en la derecha, pero tenemos la expresa voluntad de corrernos hacia el centro del espectro. Creemos firmemente que es viable converger en un armado programático con el peronismo, siempre y cuando los sectores que se ubican en la izquierda de esa coalición hagan el mismo ejercicio de moderación hacia el centro, que es el territorio natural donde deberíamos encontrarnos todos», graficó con pragmatismo uno de los máximos tejedores de la alianza. Bajo esta mirada, los postulados esenciales del espacio —inflación bajo control, superávit fiscal y un fuerte sesgo de fomento a la industria nacional— resultan plenamente compatibles con las posturas públicas de las vertientes del PJ Federal y el peronismo institucional que encarnan dirigentes como Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel o el precandidato sanjuanino Sergio Uñac.
El acto en la capital bonaerense corona un sigiloso raid de reuniones políticas cruzadas que se venían gestando desde los primeros meses del año. La primera señal pública se remonta al 18 de marzo, cuando Pichetto y Monzó se fotografiaron en La Plata junto a los integrantes del bloque legislativo provincial Unión y Libertad. El movimiento más audaz ocurrió el 17 de abril en el partido de Malvinas Argentinas, donde los mismos protagonistas se sentaron a consensuar posturas con el intendente local, Leonardo Nardini, un jefe comunal que orbita en el sector más cercano a Cristina Fernández de Kirchner. A esa secuencia se sumó una cumbre de alto voltaje político e institucional celebrada en la Gobernación bonaerense entre Axel Kicillof, Emilio Monzó y Nicolás Massot. En las mesas de debate del PJ son conscientes de que la fragmentación actual del escenario doméstico exige ampliar la base de sustentación, por lo que ven con buenos ojos este ensayo de contención de la centro-derecha, descartando de plano cualquier confluencia con sectores de la izquierda ortodoxa como el FIT, a quienes perciben incapaces de convivir en un ecosistema diverso de cara a las batallas electorales que se avecinan.
