Descubrí este pueblo bonaerense que ofrece desde deportes náuticos hasta un monasterio en los cerros. Un destino ideal para quienes buscan tranquilidad y naturaleza.
En el corazón del sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, el pueblo de Puan se erige como una joya turística que escapa al radar del turismo masivo. Conocido por su imponente laguna de 700 hectáreas, este destino no solo es un paraíso para los pescadores de pejerrey, sino un ecosistema vibrante que alberga una isla declarada Reserva Natural y Cultural. A solo 130 kilómetros de Bahía Blanca, Puan invita a los viajeros a desconectarse entre senderos arqueológicos, deportes acuáticos y un cordón serrano que ofrece algunas de las vistas más místicas de la región pampeana.
El gran protagonista de la localidad es su espejo de agua. La laguna de Puan es el epicentro de la actividad recreativa, donde los balnearios se llenan de vida durante el verano y los amantes del kayak encuentran aguas calmas para navegar. Sin embargo, el verdadero tesoro se encuentra en su centro: una isla de 49 hectáreas que funciona como refugio de biodiversidad. Quienes se aventuran en las visitas guiadas pueden realizar avistaje de más de 100 especies de aves y flora autóctona, además de visitar la histórica casa de Rómulo Franco, que data de 1886, conectando al visitante con los orígenes del partido.
Más allá del agua, el paisaje de Puan se eleva hacia los cerros de la Paz y de la Fe, pertenecientes al cordón de Sierra de la Ventana. Allí, el turismo religioso cobra una dimensión única con el Monasterio Santa Clara de Asís, una réplica del original italiano que incluye una cruz de 17 metros de altura y espacios para retiros espirituales. A pocos metros, el Templo Mirador Millennium se destaca por su arquitectura circular y una vista panorámica que permite dimensionar la inmensidad de la laguna y el trazado del pueblo desde lo alto.
Para los entusiastas de la actividad física, Puan ofrece circuitos de senderismo y cicloturismo que recorren tanto la costa como las zonas rurales. La combinación de la calma pueblerina con la infraestructura preparada para el visitante —que incluye campings y sectores de recreación— hace que la distancia desde la Capital Federal valga la pena para quienes buscan un «reseteo» visual y mental.
GUÍA PARA EL VIAJERO:
- Actividades: Pesca de pejerrey, kayak, trekking por la isla y visitas guiadas al Mirador Millennium.
- Cómo llegar: Desde CABA (600 km), tomar la RN 3 hasta Bahía Blanca, luego la RN 33 hasta Saavedra y finalmente la RP 67.
- Imperdible: El atardecer desde el cerro donde se encuentra el Monasterio, una de las postales más buscadas por los fotógrafos.
Puan demuestra que la Provincia de Buenos Aires aún guarda secretos por descubrir. Ya sea por el silencio de sus sierras o por la riqueza histórica de su isla, el pueblo se consolida como un destino de fin de semana largo que promete naturaleza pura y una hospitalidad que invita a volver.
