Durante un encuentro en Omsk con su par kazajo, Kasim-Yomart Tokáyev, el presidente ruso descartó detener los combates y afirmó que Moscú debe alcanzar sus objetivos.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, rechazó en Omsk, durante una reunión con su par de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, la propuesta de congelar la guerra en Ucrania y sostuvo que esa posibilidad es “imposible” debido a la posición adoptada por Kiev.
“Debemos lograr nuestros objetivos”, afirmó el mandatario ruso, quien descartó la posibilidad de paralizar los combates al señalar que las condiciones planteadas previamente por Moscú no recibieron una respuesta favorable por parte de las autoridades ucranianas.
Entre las exigencias de Rusia se encuentra la retirada de las tropas ucranianas del Donbás, una condición que el gobierno de Volodimir Zelensky se niega a aceptar.
En contraposición, Tokáyev planteó la necesidad de avanzar hacia un alto el fuego y retomar la denominada Fórmula de Estambul 2.0, un marco de negociación en el que, según explicó, se habían alcanzado avances significativos en el pasado.
El presidente kazajo también sostuvo que la interrupción de los combates debería concretarse con garantías de las principales potencias, incluida Rusia, con el objetivo de avanzar hacia una paz largamente esperada.
La reunión entre ambos mandatarios se produjo en un contexto de crecientes tensiones en la región y con consecuencias directas sobre la política interna de Kazajistán. Durante el encuentro, Tokáyev expresó ante Putin que la naturaleza del conflicto resulta difícil de comprender para su país y para otros Estados.
A su vez, destacó que Kazajistán mantiene una cooperación estratégica con Rusia, a la que definió como un “gran país”, y puso en valor los vínculos históricos existentes entre ambas naciones.
Sin embargo, recordó que en 2022 ya había manifestado que Kazajistán no reconocería la independencia de las regiones de Donetsk y Lugansk, anexadas por Rusia después del inicio de la invasión a Ucrania.
Zelensky informó nuevos ataques contra objetivos rusos
Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, informó que las fuerzas de su país llevaron adelante una serie de ataques de largo alcance contra objetivos militares rusos ubicados en el mar Caspio.
Entre los blancos alcanzados, Zelensky mencionó un buque de guerra y varias embarcaciones utilizadas por Rusia para trasladar material militar procedente de Irán. El mandatario aseguró que las operaciones obtuvieron resultados positivos y señaló que las Fuerzas Armadas ucranianas atacaron infraestructuras ubicadas en distintas regiones de Rusia durante los últimos días.
Zelensky también detalló que uno de los ataques tuvo como objetivo una refinería en Filanovski, vinculada a la petrolera Lukoil, además de una refinería de petróleo ubicada en Tiumén y un almacén localizado en Rostov del Don.
Asimismo, informó sobre un ataque contra una planta militar en Kirov, desde donde, según sus declaraciones, Rusia obtiene componentes destinados a sus operaciones militares contra Ucrania.
La instalación se encuentra a unos 1.200 kilómetros de la frontera ucraniana y, de acuerdo con Zelensky, allí se fabrican sistemas de defensa aérea, componentes aeronáuticos y otros equipos militares.
El presidente ucraniano también comunicó que las fuerzas de su país atacaron objetivos en Ekaterimburgo, ubicada a 1.740 kilómetros de Moscú, donde el blanco fue un centro logístico.
Zelensky afirmó que estas operaciones forman parte de una estrategia destinada a responder a los ataques rusos y reducir la capacidad operativa del Kremlin.
