Tras agotarse las instancias de acuerdo con el Banco Nación y quedar sin oferentes el salvataje, el juez Fabián Lorenzini ordenó avanzar con el proceso de liquidación, aunque analiza la continuidad transitoria de las plantas.
La Justicia de Santa Fe decretó la quiebra indirecta de Algodonera Avellaneda, una firma textil vinculada al grupo Vicentin que arrastra una deuda superior a los 260 millones de dólares con el Banco Nación y cuyo funcionamiento da empleo a entre 350 y 360 trabajadores. La medida fue adoptada por el juez en lo Civil y Comercial Fabián Lorenzini tras el fracaso de las sucesivas instancias de negociación y el vencimiento del plazo de salvataje (crampdown) sin la aparición de inversores o interesados dispuestos a rescatar la compañía.
El proceso de deterioro financiero se profundizó luego de que el Tribunal rechazara excluir al Banco Nación del cómputo de mayorías —entidad que concentra más del 80% del pasivo verificado, originado en gran parte por garantías brindadas a la agroexportadora—. A ello se sumó la acumulación de una importante deuda posconcursal cercana a los 6.800 millones de pesos en servicios, impuestos y salarios durante 2025 y 2026, lo que dejó a la firma sin margen para sostener sus compromisos operativos habituales.
Pese a la declaración de quiebra y al desapoderamiento de la administración, la resolución judicial no dispuso el cierre inmediato de los establecimientos ubicados en Reconquista (Santa Fe), General Pinedo (Chaco) y Banderas (Santiago del Estero). El magistrado instruyó a la sindicatura para evaluar la continuidad transitoria de la producción —que actualmente opera parcialmente a fasón— con el objetivo de preservar el valor de los activos y cuidar los puestos laborales de cara a una eventual venta de la empresa en marcha, fijando una audiencia clave para el próximo 22 de octubre.
