El Índice Global de Complejidad Corporativa 2026 ubicó al país en el puesto 9°, perdiendo terreno respecto al año anterior. A pesar de las reformas impulsadas por el Gobierno, la burocracia, la volatilidad y la judicialización de medidas siguen pesando en la decisión de los capitales extranjeros.
Pese al discurso oficial de desregulación y apertura económica, la realidad administrativa de la Argentina continúa siendo un laberinto para los inversores. Según el último Global Business Complexity Index (GBCI) elaborado por TMF Group, el país regresó al grupo de las 10 jurisdicciones más difíciles para operar en el mundo, situándose en el puesto 9 de 81. Este ranking, que analiza 292 indicadores desde impuestos hasta leyes laborales, refleja que la inercia de la carga burocrática y la incertidumbre —acentuada durante el periodo electoral de 2025— terminaron neutralizando los primeros efectos de las reformas estructurales en la percepción internacional.
El informe destaca que el 2025 fue un año de transición traumática. Aunque se impulsaron normativas para simplificar negocios, muchas de ellas terminaron judicializadas, lo que generó un «ruido» regulatorio que los inversores globales detestan: la falta de certeza. Jorge Sodano, referente de TMF Group para la región, explicó que la alta inflación y los cambios frecuentes de reglas durante el año pasado fueron determinantes para que la Argentina cayera dos puestos respecto al lugar 11° que había alcanzado anteriormente.
Sin embargo, no todo es pesimismo. El reporte reconoce un cambio de tendencia tras las elecciones legislativas de octubre de 2025. Los analistas internacionales comienzan a ver con buenos ojos herramientas como el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) y la reforma laboral, que prometen «descomplejizar» el día a día de las empresas. De hecho, TMF Group detectó un repunte en las consultas de capitales extranjeros interesados en sectores estratégicos, condicionado a que la inflación mantenga su senda descendente.
El panorama regional tampoco ayuda: Latinoamérica se consolida como la región más compleja del mundo, con seis países (incluyendo a potencias como Brasil y México) dentro del «top ten» de dificultades operativas. En contraste, naciones como Dinamarca, Hong Kong y Países Bajos se mantienen como los referentes de simplicidad, atrayendo inversiones por su estabilidad normativa y baja carga administrativa.
LOS 10 PAÍSES MÁS COMPLEJOS PARA HACER NEGOCIOS (2026):
- Grecia
- Francia
- Colombia
- México
- Bolivia
- Brasil
- Italia
- Perú
- Argentina
- Turquía
La Argentina se encuentra en una encrucijada: tiene el potencial de recursos y una voluntad política de cambio reconocida por el mercado, pero arrastra una estructura estatal que todavía asfixia la agilidad empresarial. El desafío para lo que resta de 2026 será que las reformas de fondo logren «limpiar» la burocracia cotidiana para que, en la próxima edición del índice, el país pueda finalmente salir de la lista de los destinos más complicados y transformarse en el imán de capitales que el Gobierno proyecta.
