Situado entre las sierras de Ventana y arroyos, Saldungaray es una localidad bonaerense que cautiva por su arquitectura histórica, su riqueza vitivinícola y un entorno natural privilegiado.
Saldungaray, ubicado a 574 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a solo 9 kilómetros de Sierra de la Ventana, destaca por su tranquilidad y su valioso patrimonio histórico. El asentamiento actual fue fundado en 1900 por Pedro Saldungaray, aunque sus orígenes se remontan a 1863 cuando funcionaba como posta militar bajo el nombre de Pavón, en el contexto de la Campaña del Desierto.
El pueblo, situado en el partido de Tornquist, ofrece una combinación de cultura y naturaleza. Entre sus puntos más emblemáticos se encuentra el Cementerio, una obra del arquitecto Francisco Salamone de la década de 1930 que fusiona el estilo art decó con elementos futuristas y simbología religiosa. Además, a orillas del río Sauce Grande, los visitantes pueden realizar actividades al aire libre como kayak o pesca, y disfrutar de la cercanía con la represa Paso de las Piedras, ideal para la observación de aves. La oferta turística se completa con el auge del enoturismo, donde las bodegas locales ofrecen visitas y catas, combinando la producción vitivinícola de la zona con una gastronomía basada en productos regionales.
El legado del Fortín Pavón Uno de los hitos más relevantes de la localidad es el Fortín Pavón, declarado Lugar Histórico Nacional en 1980. El sitio comenzó como una posta denominada «La Posta El Sauce» en abril de 1833 durante la expedición de Juan Manuel de Rosas. La estructura original, que contaba con ocho ranchos para la tropa, una empalizada de palo a pique y un mangrullo, fue fundamental para la comunicación estratégica con Bahía Blanca. El nombre actual del fortín fue adoptado el 7 de enero de 1863, en referencia a la batalla liderada por el general Mitre en 1861.
