La normativa nacional establece un régimen de descuento sobre una base de 20 puntos. El detalle de las faltas graves y los plazos de inhabilitación por reincidencia.
El sistema de scoring en Argentina opera mediante un mecanismo de descuento de puntos sobre una base inicial de 20 asignada a cada titular de una Licencia Nacional de Conducir. A medida que se cometen infracciones viales tipificadas por la normativa, la acumulación de faltas va reduciendo el puntaje disponible hasta alcanzar el límite crítico que deriva en la suspensión formal de la habilitación para manejar.
El régimen sancionatorio contempla que las conductas más peligrosas al volante consumen de forma drástica el puntaje. Entre las infracciones que restan una mayor cantidad de unidades figuran participar u organizar competencias no autorizadas de velocidad y conducir estando inhabilitado, ambas con una quita directa de 20 puntos —lo que provoca la pérdida total inmediata—. Por debajo se ubican conducir bajo los efectos del alcohol, estupefacientes o medicamentos que alteren los parámetros normales, circular a contramano y superar en más de un 30% el límite máximo de velocidad, con un descuento de 10 puntos. En tanto, exceder el límite de velocidad entre un 10% y un 30% o circular con la licencia vencida resta 5 puntos.
Cuando un conductor agota los 20 puntos disponibles, se activa de manera automática la sanción de inhabilitación temporal. La primera pérdida total implica una suspensión de 60 días para conducir. En caso de reincidencia, los plazos aumentan de forma progresiva: la segunda inhabilitación asciende a 120 días y la tercera trepa hasta los 180 días, escalando de manera sucesiva para desalentar la repetición de conductas imprudentes en la vía pública.
