Los habitantes de la isla canaria expresan indignación ante el operativo de evacuación de pasajeros internacionales. Mientras la OMS y el gobierno español coordinan el arribo para este domingo, los trabajadores portuarios denuncian riesgos para la salud pública.
La llegada del crucero de lujo MV Hondius a las costas de Tenerife ha desatado una ola de incertidumbre y rechazo en la población local. Tras detectarse un brote de hantavirus a bordo —que ya obligó a evacuar a tres personas en Cabo Verde—, el Gobierno de España, en acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), aceptó que la isla sea el punto de desembarco para la evacuación de los pasajeros. Con el arribo previsto para la madrugada del domingo, el clima en Santa Cruz es de máxima alerta: estibadores y vecinos se manifestaron frente al Parlamento de Canarias exigiendo garantías de seguridad sanitaria ante una operación que consideran un riesgo innecesario para la comunidad.
El operativo cuenta con el máximo nivel de supervisión internacional. Está confirmado que el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llegará este sábado a la isla para coordinar personalmente las tareas de evacuación junto al Ministerio de Sanidad. El plan estipula que el buque fondee entre las 03:00 y las 05:00 GMT del domingo. Los pasajeros no permanecerán en suelo español: serán divididos por nacionalidades y trasladados directamente a aviones fletados por Alemania, Francia, Bélgica, Irlanda y los Países Bajos, que ya confirmaron el envío de aeronaves para repatriar a sus ciudadanos.
Sin embargo, los protocolos no logran calmar el ánimo de los tinerfeños. El viernes, un grupo de estibadores se congregó en Santa Cruz de Tenerife para manifestar su «enfado y resignación». Los trabajadores denuncian que no han recibido información clara sobre las medidas de protección y temen que la manipulación del buque o el contacto en el puerto facilite la propagación del virus. Una vez que el último pasajero sea evacuado, el MV Hondius deberá seguir rumbo hacia los Países Bajos, donde se llevará a cabo un proceso integral de desinfección y cuarentena técnica.
El hantavirus, una enfermedad zoonótica que se transmite habitualmente a través del contacto con fluidos de roedores, no es común en entornos de cruceros de lujo, lo que ha generado interrogantes sobre cómo se originó el brote durante la travesía que partió desde Cabo Verde. Mientras la UE defiende la gestión de España como un acto de «solidaridad regional», los habitantes de la isla se preguntan por qué Tenerife fue elegida como el epicentro de una emergencia sanitaria de esta magnitud.
CRONOGRAMA DEL OPERATIVO:
- Sábado: Arribo de Tedros Adhanom Ghebreyesus (OMS) para coordinar la logística.
- Domingo (03:00 – 05:00 GMT): Fondeo del MV Hondius cerca de Tenerife.
- Domingo (Mañana): Evacuación por grupos nacionales y traslado a vuelos especiales.
- Post-operativo: El buque zarpa hacia los Países Bajos para desinfección total.
Entre el despliegue de seguridad y las protestas en las puertas del Parlamento, Tenerife se prepara para un fin de semana atípico. La mirada del mundo está puesta en el puerto tinerfeño, que se ha convertido, por decisión política y humanitaria, en el corredor sanitario de una crisis que pone a prueba los nervios de una isla que vive del turismo, pero que hoy mira al mar con desconfianza.
