El enfrentamiento se produjo en la intersección de Ruta 4 y Espora. El agente, perteneciente a la UTOI, se encontraba de franco cuando fue abordado por dos delincuentes armados. Uno de los asaltantes falleció tras recibir un impacto en la cabeza, mientras que su cómplice logró escapar.
La noche del miércoles se tornó violenta en el partido de Almirante Brown, cuando un intento de robo derivó en un tiroteo fatal. Un efectivo de la Policía Bonaerense, que circulaba de civil y fuera de servicio, mató a uno de los dos delincuentes que intentaron robarle su motocicleta en la localidad de Burzaco. El episodio ocurrió en una zona de alto tránsito y terminó con un joven de 18 años fallecido en el asfalto, mientras que la justicia bonaerense trabaja ahora para establecer si el oficial actuó bajo los parámetros de la legítima defensa.
El agente, que cumple funciones en la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), se desplazaba en su moto Zabella por la esquina de Ruta 4 y Espora cuando fue interceptado por dos «motochorros». Según la declaración del policía, los sujetos lo amenazaron con un arma de fuego para obligarlo a entregar el vehículo. Ante la inminencia del peligro, el oficial extrajo su arma reglamentaria y abrió fuego contra los asaltantes.
Uno de los proyectiles impactó en el lateral derecho de la cabeza de Alejandro Ezequiel Loza, quien cayó herido de muerte en el lugar. Al arribar los médicos del SAME, confirmaron que el joven de 18 años ya no presentaba signos vitales. En la escena del crimen, los peritos secuestraron un revólver calibre 38 que habría sido utilizado por el sospechoso para amedrentar al efectivo.
Mientras tanto, el conductor de la motocicleta en la que viajaban los asaltantes logró acelerar y darse a la fuga con rumbo desconocido. A pesar de los rastrillajes iniciados por las fuerzas de seguridad en la zona, el cómplice continúa prófugo. La fiscalía interviniente decidió, por el momento, no tomar medidas restrictivas de libertad contra el policía, a la espera de los resultados finales de las pericias balísticas y el análisis de las cámaras de seguridad de la zona que permitan reconstruir la secuencia exacta del enfrentamiento.
El caso vuelve a poner en debate los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad fuera de servicio y la creciente inseguridad bajo la modalidad de motochorros en el conurbano bonaerense. Por ahora, el arma reglamentaria del agente fue incautada para las pericias de rigor, mientras la familia del fallecido y la justicia aguardan los avances de una causa que, preliminarmente, se perfila como un acto de defensa propia frente a un asalto armado.
