Guaymallen, Mendoza 19 octubre 2014 Feria del Libro 2014 Vistas.
El evento cultural más importante del país abre sus puertas en La Rural con una charla entre destacadas escritoras en reemplazo del discurso tradicional. Con premios Nobel invitados y Lisboa como ciudad de honor, la edición apuesta al diálogo y la memoria a medio siglo de su creación.
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires celebra desde este jueves su medio siglo de vida en el predio de Palermo. En un contexto marcado por la transformación de la industria editorial, esta edición especial debuta con un panel integrado por Gabriela Cabezón Cámara, Selva Almada y Leila Guerriero, buscando un clima de pluralidad y convivencia democrática para dar inicio a tres semanas de intensa actividad literaria.
Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, resaltó que el objetivo primordial es que el foco se mantenga en el debate de ideas y la riqueza de las obras, evitando las rispideces de años anteriores. La programación de este año incluye homenajes centrales a autores censurados durante la última dictadura y un espacio interactivo dedicado a Jorge Luis Borges. A nivel global, la feria destaca por la presencia de los premios Nobel J.M. Coetzee y Mo Yan, consolidando a Buenos Aires como la capital regional de las letras.
A pesar de que el sector editorial registra una caída en la cantidad de ejemplares impresos, la feria ofrece incentivos para fomentar el consumo. El valor de la entrada incluye un beneficio de «chequelibro» que devuelve el costo del ingreso en crédito para compras, una estrategia para facilitar el acceso a las novedades de los catálogos. Además de las presentaciones de autores internacionales como Arturo Pérez Reverte y Leonardo Padura, la oferta se completa con la participación de Perú como país invitado, aportando su vasta tradición narrativa.
El predio de La Rural estará abierto hasta el 11 de mayo, funcionando como un punto de encuentro masivo para lectores, editores y libreros. La organización ha diseñado un esquema de horarios que permite la concurrencia en días laborables y fines de semana, manteniendo promociones especiales para atraer a nuevos públicos y preservar el hábito de la lectura en las generaciones más jóvenes.
Con un despliegue que combina autores consagrados y nuevas voces, las «Bodas de Oro» de la feria se perfilan como un refugio cultural para el intercambio y la producción intelectual.
