Tras un mes prófugos, el avance de las peritajes sobre las cámaras municipales permitió identificar y capturar a los responsables del cobarde ataque.
La justicia logró desarticular parte de la banda responsable de un cobarde y violento asalto contra una mujer de 91 años en la localidad de Comandante Nicanor Otamendi. Tras semanas de investigación, que incluyeron el análisis de cámaras de seguridad y peritajes sobre prendas de vestir descartadas, dos hombres fueron detenidos y trasladados a la Unidad Penal de Batán. Un tercer cómplice permanece prófugo y es intensamente buscado por las autoridades.
El hecho ocurrió a fines de marzo, cuando tres sujetos armados irrumpieron en la vivienda de la damnificada. Con una violencia desmedida para la edad de la víctima, los malvivientes la golpearon y la encerraron en una habitación. Durante el atraco, se alzaron con dinero en efectivo, un revólver, joyas de oro y, estratégicamente, el control remoto de la alarma vecinal, lo que impidió que la mujer pudiera pedir auxilio de inmediato.
La pesquisa, encabezada por la UFI descentralizada de Miramar y la SubDDI, se centró en el seguimiento de cámaras de monitoreo. Las imágenes captaron el momento en que los sospechosos bajaban de un auto de apoyo y huían a pie tras el robo. En la corrida, los delincuentes descartaron ropa, una pista que resultaría fundamental para su posterior identificación.
Durante los allanamientos realizados en Otamendi, la policía secuestró parte del botín, teléfonos y vestimenta. Aunque en un principio los sospechosos habían recuperado la libertad, la comparación técnica entre la ropa incautada y la que lucían los asaltantes en los videos permitió al Juzgado de Garantías dictar las órdenes de detención definitiva, que se concretaron este 14 de abril.
Los detenidos enfrentan cargos por «robo calificado doblemente agravado», una carátula que contempla penas severas por el uso de armas y la actuación en banda. En tanto, los investigadores trabajan ahora para identificar al conductor del vehículo que brindó apoyo logístico y capturar al tercer integrante que ingresó a la vivienda.
