Brian Hostes, de 17 años, fue atacado a balazos a plena luz del día en el sur bonaerense. Por el asesinato capturaron a dos jóvenes de 18 y 16 años. Se investiga un ajuste de cuentas.
Un nuevo episodio de violencia armada sacude al sur de la provincia de Buenos Aires. Brian Hostes, un adolescente de apenas 17 años, fue asesinado a tiros este miércoles tras ser emboscado por un grupo de atacantes en el Barrio Coronel Dorrego. A pesar de los esfuerzos médicos en el Hospital Interzonal, la gravedad de las heridas en el estómago y una pierna resultaron fatales. La Policía logró la detención de dos sospechosos —uno de ellos menor de edad—, y la principal hipótesis de los investigadores apunta a una venganza como móvil del sangriento ataque.
El hecho ocurrió alrededor de las 13:30 en la intersección de las calles Coronel Suárez y Gascón. Según fuentes judiciales, Hostes fue interceptado por varios sujetos que, sin mediar palabra, abrieron fuego contra él. Tras el ataque, la víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos Doctor Oscar Alende, donde ingresó en estado crítico y falleció mientras era intervenido en el quirófano.
Efectivos de la Policía Científica realizaron las pericias de rigor en la escena y sobre el cuerpo de la víctima, confirmando que los impactos de bala se localizaron en la región abdominal y en uno de sus miembros inferiores. Gracias a las tareas de inteligencia y el despliegue de la Estación de Policía Departamental, se logró dar con dos presuntos autores del hecho: un joven de 18 años y otro de 16, quienes habrían actuado bajo la lógica de una «vendetta».
La investigación penal quedó bajo la órbita de una fiscalía de instrucción y la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil, debido a la participación del sospechoso menor de edad. La causa fue caratulada preventivamente como «Homicidio», mientras se intenta determinar si hubo más implicados en el ataque que derivó en la muerte del adolescente.
El asesinato de Hostes vuelve a poner el foco en la creciente conflictividad juvenil y el uso de armas de fuego para dirimir disputas territoriales o personales en los barrios del conurbano y el interior provincial, en un caso que por ahora se mantiene bajo estricto secreto de sumario para avanzar en la recolección de pruebas.
