Un informe de la central obrera reveló que la caída del salario y el aumento de los costos médicos generaron una «imposibilidad fáctica» de cubrir servicios básicos. Con 14 millones de beneficiarios en riesgo, advierten que la crisis es «terminal» para muchas organizaciones.
La Confederación General del Trabajo (CGT) lanzó una fuerte advertencia sobre la viabilidad del sistema de salud sindical en Argentina. A través de un documento elaborado por su Secretaría de Acción Social, la central obrera diagnosticó una situación de extrema gravedad financiera, denunciando un manejo «inequitativo» de los fondos estatales y una brecha insostenible entre la recaudación por aportes y el costo de las prestaciones obligatorias.
El informe, presentado por el dirigente José Luis Lingeri, pone el foco en la pérdida del 30% del poder adquisitivo de los salarios, base sobre la cual se financia el sistema. Según la CGT, mientras los ingresos de las obras sociales se licúan frente a la inflación, los costos de los insumos médicos y servicios asistenciales han superado con creces los índices generales de precios, dejando a gran parte de las prestadoras en una situación deficitaria.
Las cifras presentadas son alarmantes: el promedio de recaudación actual es de $67.525 por beneficiario, pero el 67% de la población afiliada se encuentra por debajo de esa cifra. Esta ecuación financiera impide cumplir con el Plan Médico Obligatorio (PMO), el menú de prestaciones básicas que las leyes exigen garantizar a los trabajadores. El informe cita casos críticos como las intervenciones en OSPRERA y Ladrilleros, además de la baja definitiva de la obra social de la Industria del Fósforo.
Desde la CGT subrayan que no se trata de un problema de gestión interna, sino de una crisis estructural agravada por las políticas del Gobierno nacional hacia los fondos que surgen del aporte directo de los empleados. Sin una respuesta inmediata, advierten que la cobertura de salud para más de 14 millones de personas podría verse interrumpida por la quiebra técnica de las entidades.
La central obrera reclama una mesa de diálogo urgente para rediscutir el financiamiento de la seguridad social. De no mediar cambios en la distribución de recursos y una recuperación del salario real, el sistema de salud sindical —pilar histórico de la protección social en el país— enfrenta un escenario de desaparición inminente para las organizaciones más pequeñas y vulnerables.
