El Ministerio de Seguridad oficializó la instalación de dispositivos de detección y bloqueo de IMEI en prisiones federales. La medida busca neutralizar a las bandas que coordinan delitos y estafas virtuales desde las celdas, como el reciente caso de los jueces de San Isidro hackeados desde un penal.
En un intento por cortar de raíz la logística delictiva «intramuros», el Gobierno Nacional oficializó este lunes una medida clave: la instalación y puesta en funcionamiento de tecnología de última generación para detectar y bloquear teléfonos celulares en todas las cárceles federales del país. A través de la Resolución 336/2026 publicada en el Boletín Oficial, el Ministerio de Seguridad busca blindar las prisiones y evitar que los internos sigan liderando organizaciones criminales o ejecutando estafas telefónicas detrás de las rejas.
El sistema implementado permitirá identificar y anular tanto el IMEI (el documento de identidad del aparato) como el IMSI (el identificador de la línea del suscriptor). Según detalla la resolución, esta tecnología es considerada «imprescindible» para evitar que los miembros de bandas delictivas alojados en el Servicio Penitenciario Federal (SPF) planifiquen secuestros, coordinen maniobras de narcotráfico o realicen estafas virtuales.
La urgencia de esta medida quedó en evidencia tras el reciente escándalo que involucró a los jueces Juan Eduardo Stepaniuc y Luis Cayuela, de San Isidro. Los magistrados fueron víctimas de una banda que operaba desde la Unidad de Magdalena (bajo órbita bonaerense), donde un preso reincidente lograba robar cuentas de WhatsApp haciéndose pasar por empleado de correo privado para luego pedir dinero a los contactos de las víctimas.
Para evitar que la interferencia afecte a los vecinos que viven cerca de los penales, la Dirección Nacional de Tecnología de la Información deberá realizar «ajustes técnicos» precisos. El objetivo es que el bloqueo sea quirúrgico y solo afecte al perímetro de las cárceles, garantizando que el personal penitenciario y las fuerzas de seguridad recuperen el control total de las comunicaciones en las zonas críticas.
Con la aprobación del nuevo Manual de Procedimiento, se inicia el proceso de adquisición y mantenimiento de estos equipos. La medida promete ser un golpe directo a la «industria del cuento del tío» y a los líderes narcos que, hasta hoy, lograban burlar los muros de concreto a través de una simple pantalla táctil.
