Las fallas en las alertas de búsqueda en Misiones y las polémicas fianzas otorgadas a delincuentes con antecedentes en Córdoba marcan la trastienda de los crímenes de Agostina, Dulce y Noelia.
La conmemoración de una nueva marcha nacional del colectivo Ni Una Menos este miércoles 3 de junio frente al Congreso de la Nación estará atravesada por una profunda atmósfera de luto, indignación y reclamo de justicia. Tres femicidios de extrema crueldad, perpetrados en distintas provincias del país en un lapso de pocos días, sacudieron la agenda pública y se erigieron en el eje central de la convocatoria que se despliega bajo la consigna «Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos». Los brutales asesinatos de Agostina Vega (14) en Córdoba, Dulce María Beatriz Candia (17) en Misiones y Noelia Carolina Romero (30) en el sur del Conurbano bonaerense exponen la persistencia y el recrudecimiento de la violencia de género en el entramado social. El impacto de estas muertes coincide con la publicación de un alarmante informe conjunto del Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven y la Universidad Nacional del Delta, el cual revela que entre el 1° de enero y el 24 de mayo de 2026 se registraron 99 víctimas letales por motivos de género en la Argentina, una estadística trágica que promedia un crimen casi cada 36 horas.
El caso que encendió las alarmas con mayor virulencia tuvo lugar en la provincia de Córdoba. Agostina Vega, de apenas 14 años, desapareció el pasado 23 de mayo tras salir de su domicilio rumbo al comercio de su abuelo. Tras una agónica búsqueda, sus restos desmembrados fueron hallados en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra. Los peritajes forenses confirmaron que la causa de muerte fue asfixia y detectaron indicios biológicos de abuso sexual. Por el hecho permanece detenido su expadrastro, Gabriel Barrelier (33), cuya culpabilidad quedó cercada por las cámaras de seguridad que captaron a la menor ingresando a su vivienda y por el rastreo de su teléfono celular, que lo ubicó durante 40 minutos en el predio donde descartó el cuerpo. La indignación social escaló al comprobarse que Barrelier ya había sido detenido en mayo de 2025 por secuestrar a otra joven que logró escapar maniatada, pero la Justicia cordobesa le había otorgado la libertad bajo fianza.
En paralelo, la provincia de Misiones se vio sacudida por el hallazgo del cuerpo de Dulce María Beatriz Candia (17) en la localidad de Eldorado. La adolescente, que faltaba de su hogar desde el 17 de mayo, fue encontrada en avanzado estado de descomposición en el interior de una obra en construcción abandonada en el barrio El Tucán. La autopsia ratificó que sufrió una asfixia mecánica y las autoridades policiales detuvieron este lunes al principal sospechoso, un hombre de 46 años identificado como M. A. Y. La causa quedó radicada en el Juzgado de Instrucción N° 1 a cargo de la jueza María Laura Rodríguez. El entorno familiar y los vecinos de la víctima marcharon con dureza para denunciar la inacción policial y estatal, criticando que los gabinetes de seguridad nunca activaron el protocolo de la Alerta Sofía para acelerar los rastreos de la menor de edad.
El tercer crimen que cataliza la movilización civil ocurrió este último fin de semana en la localidad bonaerense de Temperley, partido de Lomas de Zamora. Noelia Carolina Romero (30) fue tomada como rehén dentro de su propia vivienda de la calle Lavalle al 1700 por su pareja, Tomás Adrián Núñez (30). La víctima llegó a comunicarse desesperadamente con la central de emergencias 911: «¡Mi novio me tiene de rehén, necesito ayuda!», alcanzó a gritarle a la operadora. Tras horas de infructuosas negociaciones por parte de los grupos tácticos de la Policía Bonaerense, las fuerzas de seguridad irrumpieron por los techos del inmueble, pero hallaron a Romero ya sin vida, con múltiples heridas de arma blanca en el cuello y el tórax. El femicida intentó quitarse la vida con el mismo cuchillo y permanece internado fuera de peligro en el Hospital Gandulfo, bajo la custodia del fiscal Jorge Grieco de la UFI N° 17, quien caratuló el expediente bajo la carátula de femicidio agravado.
