La Justicia santafesina autorizó a una menor de 9 años a salir del país con su madre tras una maniobra extorsiva del progenitor. El hombre había revocado el permiso en secreto para negociar la cuota alimentaria, dejando a su hija varada en el aeropuerto.
En una resolución que sienta un precedente clave con perspectiva de género, el Juzgado de Familia de Rosario otorgó una autorización judicial definitiva para que una niña pueda viajar al exterior acompañada únicamente por su madre hasta su mayoría de edad. El fallo de la jueza Sabina Sansarricq surge tras un episodio de violencia patrimonial y psicológica: el padre, quien no mantiene contacto con la menor ni cumple con la cuota alimentaria desde 2022, revocó de forma unilateral y secreta el permiso de viaje, provocando que la niña perdiera sus vacaciones en el momento de hacer el check-in en Ezeiza.
El caso, calificado por la querella como una «maniobra extorsiva», se desencadenó en enero pasado. Con las valijas despachadas y la ilusión de su primer viaje en avión a Brasil, la madre y la hija fueron retenidas en el control migratorio. Allí descubrieron que el padre había anulado el poder notarial en diciembre de 2025 sin previo aviso. Según explicó el abogado Lionel Dvoretz, la intención del progenitor era forzar una negociación para ser eximido del pago de los alimentos adeudados a cambio de rehabilitar la autorización.
La jueza Sansarricq consideró que el accionar del padre constituyó un abuso del derecho y un ejercicio de violencia de género, al utilizar a la menor como moneda de cambio para dañar el patrimonio y la estabilidad emocional de la madre, quien ejerce la crianza de forma unilateral. El fallo priorizó el «interés superior de la niña», entendiendo que el derecho al esparcimiento y el bienestar familiar no pueden quedar supeditados a los caprichos de un progenitor ausente que incumple sus deberes básicos.
La resolución no solo habilita los viajes futuros hasta que la niña cumpla 18 años, sino que invierte la carga de la prueba: si el padre desea oponerse a una salida del país, deberá iniciar él mismo un expediente judicial, fundamentar sus motivos y costear el proceso. No obstante, la madre mantiene la obligación de informar los detalles del itinerario de cada viaje y tiene prohibido fijar residencia definitiva en el extranjero sin autorización previa.
Este fallo innovador busca evitar que los trámites migratorios se conviertan en herramientas de control y hostigamiento contra las madres que crían solas. Aunque la defensa del padre aún tiene la posibilidad de apelar, la sentencia ya es celebrada por especialistas como un avance fundamental en la protección de los derechos de las infancias en contextos de conflictividad familiar.
