Tras el hallazgo del cuerpo de la adolescente de 14 años, las autoridades judiciales centran sus esfuerzos en peritar sus dispositivos móviles. El entorno familiar denuncia que la menor mantuvo contactos con personas del exterior que habrían influido en su conducta previa a la desaparición.
La búsqueda de Maitena Luz Rojas Garofalo, quien había sido vista por última vez el pasado miércoles en la puerta de su colegio en Merlo, concluyó de la manera más dolorosa. El cuerpo de la menor fue localizado en una zona de descampados de la localidad de General Las Heras, activando de inmediato un protocolo de investigación que busca determinar si existió una inducción externa detrás del trágico desenlace.
La reconstrucción del hecho, basada en registros de cámaras de seguridad, indica que la joven se trasladó desde la zona de Agustín Ferrari hacia la estación de tren, abordando el ramal Merlo-Las Heras del Ferrocarril Sarmiento. Si bien se encontraron siete misivas de despedida escritas por la adolescente, la querella familiar sostiene que el caso presenta matices que apuntan a una posible instigación digital.
Peritos de la Policía Científica detectaron intercambios de mensajes entre la víctima y usuarios radicados en el extranjero. Según fuentes cercanas al caso, estas conversaciones podrían haber funcionado como un detonante para que la joven abandonara su hogar y se dirigiera al lugar donde finalmente fue hallada. Actualmente, la UFI N° 8 y la DDI de Morón trabajan en el análisis de estas redes para identificar la procedencia y la identidad de los interlocutores involucrados.
En medio del luto, la comunidad educativa de la Escuela Secundaria N°16 de Merlo organiza una jornada de homenaje para este viernes. Mientras la justicia avanza con las diligencias técnicas, se recuerda la importancia de los canales de ayuda ante situaciones de crisis, como la Línea 135 de asistencia al suicida, disponible para contención y prevención.
