Un pequeño de apenas 5 años vivió una pesadilla en Villa Fiorito cuando el chofer de la línea 283 cerró la puerta antes de tiempo. El menor sufrió heridas por el roce con el pavimento, pero logró sobrevivir al terrible descuido.
Un episodio de extrema negligencia casi termina en tragedia este viernes por la tarde en el partido de Lomas de Zamora. En el cruce de las calles Plumerillo y Canadá, un niño de 5 años fue arrastrado por una unidad de transporte público luego de que el conductor iniciara la marcha sin percatarse de que el pasajero aún no había terminado de descender. El menor, que viajaba bajo el cuidado de su abuela, quedó enganchado en el estribo y fue desplazado sobre el asfalto ante la mirada desesperada de los testigos.
El incidente se desencadenó alrededor de las 17 horas, en el momento en que la mujer mayor bajó del colectivo de la línea 283. Cuando el nene intentó seguir sus pasos, las puertas se cerraron sobre su pierna, dejándolo inmovilizado mientras el vehículo aceleraba. A pesar de los gritos de la abuela y de las personas que circulaban por la zona, el chofer continuó su trayecto durante varios metros, provocando que el cuerpo del chico impactara repetidamente contra el suelo.
Tras la frenada de emergencia, el pequeño fue derivado rápidamente a un centro asistencial cercano. Allí, el cuerpo médico confirmó que el paciente presentaba diversos politraumatismos y quemaduras por rozamiento debido al contacto directo con la brea. Afortunadamente, y pese a la espectacularidad del siniestro, las lesiones no pusieron en riesgo su vida y recibió el alta médica poco tiempo después.
La Justicia ya tomó cartas en el asunto para establecer si hubo impericia por parte del trabajador del volante. La Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°10 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora intervino de inmediato, imputando al conductor bajo la carátula de «lesiones culposas» mientras se recolectan testimonios y pericias del rodado involucrado.
