El joven de 16 años circulaba sin licencia junto a otros menores. Tras el impacto, el padre se ofreció para figurar como conductor y así engañar al seguro.
Un escándalo vial sacude a la localidad de Gonnet tras un choque que, si bien no dejó víctimas fatales, reveló una preocupante maniobra de encubrimiento. En la esquina de 26 y 495, un Chevrolet ocupado por tres menores de edad colisionó contra una Peugeot Partner en la que viajaba una mujer jubilada. La violencia del impacto fue tal que uno de los rodados terminó fuera de la cinta asfáltica, aunque afortunadamente ninguno de los involucrados sufrió lesiones de gravedad.
La polémica estalló instantes después de la colisión, cuando las autoridades confirmaron que quien manejaba el automóvil era un joven de apenas 16 años, carente de cualquier habilitación para conducir. Ante la llegada de los efectivos y para intentar sortear las consecuencias legales de permitir que un menor maneje, el padre del adolescente arribó al sitio con un plan: declarar que él era quien estaba al mando del volante al momento del impacto.
Esta cuestionable estrategia buscaba principalmente que la compañía de seguros no declinara la cobertura de los daños materiales, algo que sucede automáticamente cuando el conductor no posee licencia. A pesar de la evidencia y de la irregularidad manifiesta, testigos denunciaron que en el primer momento no se habrían secuestrado los vehículos ni labrado las actas correspondientes, situación que generó un fuerte repudio entre los vecinos que presenciaron la escena.
Ahora, el caso queda bajo la lupa judicial para determinar las sanciones pertinentes. No solo se evalúa la falta administrativa del menor al volante, sino también la posible responsabilidad penal del padre por el intento de fraude y la infracción al deber de cuidado. Las autoridades locales deberán explicar por qué no se procedió con el rigor habitual ante un hecho de estas características en una zona de alto tránsito.
