Tras más de 70 denuncias por intimidación pública, la justicia ordenó ocho operativos simultáneos en viviendas de estudiantes. Se incautaron pistolas, escopetas y dispositivos tecnológicos en procedimientos que abarcaron La Reja, Catonas y General Rodríguez.
Una serie de amenazas de tiroteos contra establecimientos educativos de la zona oeste activó una masiva respuesta judicial y policial. Durante el miércoles, agentes de la DDI Moreno-General Rodríguez irrumpieron en ocho domicilios vinculados a alumnos que habrían difundido mensajes violentos en redes sociales, logrando el secuestro de armamento real y municiones.
La investigación se originó tras publicaciones alarmantes que advertían sobre posibles ataques armados en colegios, incluyendo leyendas que instaban a no asistir a clase bajo amenaza de muerte. Las tareas de inteligencia, coordinadas por las fiscalías de Erica Chiessi y Alejandra Piqué, permitieron identificar a los responsables, quienes en algunos casos utilizaban imágenes generadas por inteligencia artificial, mientras que en otros poseían armas auténticas en sus hogares.
Los procedimientos se distribuyeron entre las localidades de Moreno y General Rodríguez, con especial foco en barrios como Catonas y La Reja. En las viviendas de los imputados, identificados como E.R. y J.A.C.R., los uniformados hallaron un arsenal que incluía escopetas y rifles de aire comprimido similares a los exhibidos en las amenazas virtuales. Además, se procedió al decomiso de teléfonos móviles, computadoras y consolas de videojuegos para ser sometidos a peritajes informáticos.
Las familias de los menores involucrados manifestaron sorpresa ante la llegada de la fuerza policial. No obstante, las autoridades judiciales ratificaron que tanto los estudiantes como sus tutores legales enfrentarán causas penales bajo la carátula de intimidación pública, buscando frenar la escalada de pánico que afectó el normal dictado de clases en el distrito.
El material secuestrado quedó a disposición de las fiscalías intervinientes, mientras se aguarda el resultado del análisis de los dispositivos para determinar el alcance total de las redes de intimidación.
